Garrahan: el Gobierno aseguró que “no está desfinanciado” y apuntó contra los privilegios de los administrativos
En medio del reclamo de los médicos del Hospital Garrahan, que piden mejoras salariales y también en las condiciones de trabajo, el gobierno de Javier Milei aseguró que el centro de salud que ti...
En medio del reclamo de los médicos del Hospital Garrahan, que piden mejoras salariales y también en las condiciones de trabajo, el gobierno de Javier Milei aseguró que el centro de salud que tiene a su cargo no está desfinanciado y que, por el contrario, el problema es que hay demasiados empleados administrativos en relación con los médicos.
Además, desde la Casa Rosada deslizaron que los profesionales que atienden a niños enfermos montaron esta medida como una reacción a que el Ministerio de Salud colocó el sistema biométrico en el hospital para registrar sus ingresos y egresos.
Primero, Adorni consideró “entendible” que los doctores se quejen por los sueldos. “La Argentina es un país donde hace mucho tiempo que los médicos deberían ganar más; los policías y los docentes, también. Negarlo sería no entender lo que pasa y lo que viene pasando desde hace muchísimo tiempo”, comentó y dijo que, por eso, el Gobierno se decidió a terminar con la inflación, “que era lo que más erosionaba el salario”.
En eso, planteó que otra intención de esta administración fue “ordenar la cuentas” del hospital. “El Garrahan tiene equilibrio financiero y sus cuentas volvieron a estar en orden después de diez años en los que aumentaron 59% los cargos jerárquicos para favorecer a la propia política”, aseguró, a la vez que se quejó de que -supuestamente- durante la gestión de Alberto Fernández se crearon 1200 empleos nuevos, lo que derivó en que ahora haya 953 administrativos y 478 médicos de planta. “Dos empleados administrativos por cada médico”, calculó.
“Lo insólito es que el presupuesto a los administrativos supera el que se destina a todo el cuerpo médico. Consulté al ministro la proporción en promedio en los hospitales entre médicos y administrativos, y gira en torno a 25% de la planta; o sea, 75% es personal médico. Acá, lo contrario: tenés 66% de personal administrativo y 34% de médicos. Fijate lo dispar que resulta. Este año el hospital tiene un presupuesto de US$228 millones, 10% más que el año pasado en términos reales”, indicó.
Sin embargo, y pese a que quiso mostrarse comprensivo ante el reclamo del personal, que ahora se tuvo que suspender porque la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y los obligó a retomar sus tareas, Adorni deslizó: "No es raro que este reclamo se haga días antes de que se implemente el sistema de datos biometricos para el presentismo, para romper privilegios. Claramente el sistema biométrico trajo, tal vez, un agravamiento del reclamo, en virtud de que esta desproporción tal vez quede mucho más expuesta ante este sistema para controlar accesos y egresos".
Bajo ese manto de sospechas, el vocero del Presidente consideró que tampoco “es casual” que el reclamo anterior en ese hospital se haya hecho cuando se transformó la cúpula directiva.
“La misma lógica de siempre: hay causas bien intencionadas, que un médico gane más es una obviedad, debe ganar más de lo que gana, como otros servidores públicos, pero detrás de esto ocurre siempre que algún vivo quiere mantener algún privilegio“.
Mientras, Adorni dijo que la conducción actual del Garrahan trabaja “para poner los fondos donde deben estar que, en definitiva, es en los pacientes”.
“No está desfinanciado, los recursos están, pero durante años se destinaron a inflar la planta administrativa. Hoy se está ordenando, priorizando el servicio... Y lo que tiene que quedar de esta explicación no es ni más ni menos que los recursos están, están mal utilizados y hay una desproporción absoluta entre el personal médico y el administrativo. Si tuviese la misma proporción que el promedio del sistema, no se necesitaría calculadora para mostrar que se podrían duplicar los sueldos de los médicos”, insistió y sentenció: “No se desfinanció el Garrahan, es una mentira. El dinero no está llegando donde tiene que llegar”.
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