
BROTE DE MARBURGO EN ETIOPÍA: ALERTA GLOBAL POR UNA ENFERMEDAD LETAL Y DE RÁPIDA PROPAGACIÓN
La OMS confirmó seis casos y tres muertes en la ciudad de Jinka, lo que llevó a declarar una emergencia sanitaria y reforzar la vigilancia ante un virus con una letalidad que puede superar el 80%.
La Organización Mundial de la Salud emitió un alerta internacional tras confirmar un brote de enfermedad por el virus Marburgo en el sur de Etiopía. Las autoridades sanitarias reportaron seis casos confirmados y tres probables —todos mortales— en la ciudad de Jinka, donde ya se monitorea a más de 200 personas. Es el primer registro oficial de Marburgo en el país, y aunque se desconoce el origen exacto de la infección, la presencia de murciélagos frugívoros en la zona —reservorio natural del virus— encendió las alarmas. La OMS calificó el riesgo como alto a nivel nacional, debido a que el sistema de salud etíope ya enfrenta brotes simultáneos de cólera, sarampión y dengue.
El Ministerio de Salud declaró la emergencia sanitaria tras analizar diecisiete casos sospechosos cerca de la frontera con Sudán del Sur. Equipos de la OMS y del Africa CDC se trasladaron a la región para reforzar las acciones de vigilancia, rastreo y contención. La enfermedad, similar al ébola, se transmite por contacto con fluidos corporales y superficies contaminadas y puede causar fiebre alta, diarrea severa, vómitos y hemorragias internas. La letalidad puede alcanzar el 88% si no se interviene de manera precoz, y actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos autorizados.
La preocupación se extendió a los países vecinos. Sudán del Sur emitió un aviso público para sus regiones fronterizas y pidió extremar medidas de higiene, evitar contacto con personas enfermas y reforzar la vigilancia comunitaria. La fragilidad de los sistemas sanitarios en partes del África subsahariana aumenta el riesgo de una propagación mayor, mientras organismos internacionales advierten que la cooperación transfronteriza será decisiva para contener el brote.
La OMS insiste en la importancia de medidas estrictas: evitar cuevas o minas habitadas por murciélagos, usar protección ante casos sospechosos, aislar a los infectados, realizar seguimiento de contactos durante 21 días y restringir la manipulación de cuerpos en ceremonias funerarias a personal capacitado. La detección temprana, el cuidado de soporte —hidratación, manejo de síntomas y vigilancia clínica intensiva— y la comunicación con las comunidades locales son hoy las herramientas esenciales para frenar la expansión del virus.