
CONSUMO ALARMANTE DE UN SEDANTE MÉDICO EN CATAMARCA
El uso clandestino del fármaco midazolam se expande entre jóvenes, con altos riesgos para la salud y consecuencias extremas.
El sedante conocido como midazolam, una benzodiacepina utilizada en medicina para sedaciones, anestesias y procedimientos bajo estricta supervisión, se encuentra circulando fuera de control en puntos de venta clandestinos de Catamarca. El consumo de este medicamento genera una rápida adicción y la discontinuidad del uso puede provocar un síndrome de abstinencia severo, con consecuencias que incluyen desde daños físicos graves hasta casos de suicidio.
El fenómeno preocupa a especialistas locales, ya que muchos jóvenes acceden a comprimidos que luego incluso son pulverizados e inhalados, lo cual acelera el desarrollo de dependencia. Al mismo tiempo, no hay estrategias públicas visibles que aborden de forma específica esta modalidad de consumo ilegal, ni registro sistemático de los efectos mortales que podrían derivarse del mismo, lo que pone de manifiesto una brecha importante en el abordaje sanitario y de prevención.