
MILEI IMPULSA UNA REFORMA A LA LEY DE GLACIARES PARA SUMAR APOYOS EN EL CONGRESO
El Gobierno quiere redefinir el área periglacial para destrabar inversiones mineras y acercarse a los gobernadores cordilleranos.
El Gobierno nacional prepara una reforma a la Ley de Glaciares para tratarla en sesiones extraordinarias, con el objetivo de sumar aliados legislativos y reducir la influencia del kirchnerismo en el Congreso. La norma vigente, sancionada en 2010, protege a los glaciares y al ambiente periglacial como bienes públicos fundamentales para el agua, la biodiversidad y la investigación científica. Los gobernadores de provincias mineras vienen reclamando desde hace años una redefinición de la zona periglacial, ya que las restricciones actuales frenan proyectos de inversión.
Con este gesto, la administración de Javier Milei busca consolidar el respaldo de los mandatarios del oeste, que en conjunto reúnen 13 diputados y cuatro senadores. Desde la Casa Rosada consideran que una modificación técnica, sin costo fiscal, permitiría avanzar en la llegada de capitales y mejorar ingresos provinciales en distritos como San Juan, Mendoza, Salta, Jujuy y Catamarca. Además, la movida le daría mayor margen político al oficialismo en medio de tensiones crecientes con el PRO y diferencias públicas, como el reclamo de Jorge Macri por la coparticipación adeudada.
Aunque aún no se conocen los detalles del proyecto, todo indica que el eje será una nueva definición del área periglacial, un punto que ya había generado debate en la Ley Bases. La propuesta genera fuerte rechazo en organizaciones ambientalistas y sectores científicos, que advierten que reducir las zonas protegidas implicaría riesgos para los ecosistemas cordilleranos. En paralelo, gobernadores como Marcelo Orrego celebran que el tema vuelva a discutirse, destacando la necesidad de una política minera “concreta y sólida”.
Milei ya adelantó su visión en foros públicos, al subrayar el potencial económico del país en oro, cobre, litio, petróleo y gas. Según el Presidente, la reforma permitiría a cada provincia delimitar el perímetro habilitado para la actividad minera y abriría oportunidades para generar empleo e inversiones. En su discurso, también cuestionó a los ambientalistas, acusándolos de frenar el desarrollo con una postura “primitiva”, y aseguró que la Argentina está lista para iniciar “un nuevo siglo de oro”.