
MILEI PROFUNDIZA LA DESREGULACIÓN DEL SECTOR YERBATERO
El Gobierno modificó por decreto las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate, que ya no podrá intervenir en precios ni regular la producción. La medida redefine el rol del organismo y reabre tensiones con provincias productoras.
El Poder Ejecutivo avanzó con un fuerte recorte a las atribuciones históricas del Instituto Nacional de la Yerba Mate al modificar por decreto el marco regulatorio vigente. El nuevo articulado prohíbe al organismo dictar normas que afecten la competencia, limiten la iniciativa privada o generen distorsiones en los precios del mercado. La decisión se inscribe en la línea de la desregulación iniciada en diciembre de 2023 y elimina funciones clave como la fijación de precios, los límites a nuevas plantaciones y la definición de pautas de cosecha. Paralelamente, el Gobierno sostiene que el INYM deberá enfocarse exclusivamente en tareas de calidad y control, mientras adecúa en 30 días toda normativa interna que contradiga el nuevo esquema.
La medida se apoya en indicadores que, según el Ministerio de Desregulación, muestran una caída real del 44,3% en el precio de la yerba mate desde la entrada en vigencia del DNU 70/23, junto con un aumento de la producción y las exportaciones durante 2023 y 2024. Sin embargo, abre un nuevo capítulo en la relación con el sector yerbatero, donde conviven posturas enfrentadas: mientras algunos actores celebran la liberalización como una oportunidad de competitividad, otros temen que la ausencia de regulaciones profundice desigualdades entre grandes empresas y pequeños productores. El impacto final dependerá de cómo se reacomode un mercado históricamente regulado y clave para las economías de Misiones y Corrientes.