
UN INCENDIO EN EL PANTANILLO CUBRIÓ DE HUMO LA CAPITAL Y EXHIBIÓ SERIAS FALENCIAS EN LA PLANTA DE TRATAMIENTO
El fuego avanza desde el miércoles por la tarde y podría continuar por varios días por la sequía, las altas temperaturas y la falta de maquinaria pesada para contenerlo.
Un incendio de gran magnitud en la Planta de Tratamiento de Residuos de El Pantanillo generó desde el miércoles por la tarde una extensa columna de humo que avanzó sobre el Valle Central, afectando al casco céntrico y a los barrios del sur de la Capital. El fuego se originó en el vertedero principal y continuaba activo hasta ayer, favorecido por la sequía extrema, las altas temperaturas y la escasez de maquinaria pesada necesaria para cubrir y sofocar los focos ígneos.
Las llamas, visibles desde distintos accesos a la ciudad, encendieron las alertas ambientales y sanitarias por la concentración de partículas tóxicas liberadas por la combustión de residuos orgánicos y no reciclables. Bomberos y trabajadores del predio permanecen en el lugar desde el inicio del siniestro, pero las tareas se complican por las ráfagas del viento sur y las limitaciones operativas. Voceros de la Cooperativa Los Caminantes advirtieron que la única técnica eficaz es tapar la basura en combustión con tierra, pero la mayoría de las máquinas está fuera de servicio o sin repuestos, lo que impide un trabajo continuo.
Ayer por la tarde operaban apenas cuatro máquinas, reforzadas por equipos enviados por el municipio y Vialidad. Los operarios estiman que el incendio no podrá apagarse en el corto plazo y que podrían pasar varios días antes de lograr un control efectivo. La situación también expone la fragilidad económica del predio, donde más de 500 familias dependen del reciclado para subsistir y temen un cierre que tendría un fuerte impacto social. Los trabajadores rechazaron versiones de intencionalidad y atribuyeron el origen del fuego a la combinación del calor extremo y la presencia de residuos peligrosos como baterías, aerosoles, brasas y vidrios que generan efecto lupa.
Mientras las llamas avanzan, la planta continúa recibiendo más de 200 camiones diarios provenientes de once municipios, muchos de ellos con cargas calientes tras permanecer horas en contenedores metálicos bajo el sol. Como medida de contingencia, se habilitó una playa alternativa de descarga lejos del foco activo, aunque se reconoce que es una solución temporal. La columna de humo seguía desplazándose hacia zonas pobladas, lo que llevó a las autoridades sanitarias a recomendar el cierre de ventanas, evitar actividades al aire libre y circular con precaución por las rutas afectadas.
El reclamo de maquinaria no es nuevo. Desde mayo, la cooperativa que trabaja en el predio viene solicitando equipos para remover y cubrir la basura en combustión, además de medidas de seguridad acordes a la cantidad de trabajadores involucrados. Ayer reiteraron esos pedidos y expresaron preocupación por las condiciones en las que deben enfrentar emergencias de esta magnitud.
Aguas de Catamarca también participa del operativo con tres camiones cisterna y una cargadora frontal, sumándose a Bomberos, Defensa Civil e Incendios Forestales. La empresa distribuyó elementos de protección personal y brindó asesoramiento técnico para garantizar que los equipos puedan trabajar de forma segura mientras continúan las tareas de control del incendio.