
CÓMO ESTÁ HOY LA ENFERMERÍA EN CATAMARCA: FORMACIÓN, DISTRIBUCIÓN Y NUEVAS PRÁCTICAS
El presidente del Colegio de Enfermería describió el estado actual de la profesión en la provincia, su crecimiento formativo y los desafíos que persisten en el territorio.
En diálogo con FDS Radio 95.1, Raúl Óscar Aramburú presidente del Colegio de Enfermería de Catamarca y docente universitario analizó la realidad del personal de enfermería en la provincia y destacó los avances, desafíos y transformaciones que atraviesa la profesión.
Aramburú señaló que el Colegio registra más de 1.400 enfermeros profesionales y unos 250 licenciados, un capital humano que definió como “una fortaleza” tanto para el sistema público como para el privado. Explicó que en los últimos años se consolidó un proceso sostenido de profesionalización, que redujo la proporción de auxiliares y amplió el acceso a formación superior, tanto en institutos terciarios como en la Universidad Nacional de Catamarca.
Pese a este crecimiento, la distribución del personal continúa siendo desigual. La Capital concentra la mayor cantidad de enfermeros, mientras que el interior en especial la zona Este enfrenta dificultades por la extensión territorial y la falta de transporte, lo que limita la presencia diaria de los equipos de salud y obliga a organizar atenciones programadas y visitas domiciliarias.
Sobre la formación, Aramburú destacó que, tras la pandemia, se registró un incremento significativo del interés por la carrera, con cohortes que superaron los 150 ingresantes. Señaló que la emergencia sanitaria puso en primer plano el valor del cuidado profesional, lo que impulsó nuevas vocaciones y fortaleció la matrícula universitaria.
Otro punto relevante fue la incorporación de prácticas avanzadas, una tendencia internacional que amplía el campo de acción del personal de enfermería en zonas donde no hay presencia médica permanente. Estas prácticas, basadas en protocolos consensuados con equipos multidisciplinarios, permiten que los profesionales tomen decisiones clínicas y brinden respuestas oportunas en comunidades con menor cobertura.
Aramburú sostuvo que la enfermería catamarqueña vive un proceso de fortalecimiento, aunque todavía persisten desafíos vinculados a la distribución territorial y a la necesidad de seguir ampliando instancias de formación, actualización y especialización.