
EL PAPA León XIV RECIBIRÁ LA MEDALLA DE LA LIBERTAD DE ESTADOS UNIDOS
La distinción será entregada el 3 de julio en Independence Mall durante una ceremonia virtual en la que el pontífice participará desde Roma.
El papa León XIV recibirá la Medalla de la Libertad de Estados Unidos en una ceremonia que se realizará el 3 de julio en Independence Mall, en la ciudad de Filadelfia. El pontífice aceptará el reconocimiento mediante una conexión virtual desde Roma.
La distinción es otorgada anualmente por el Centro Nacional de la Constitución a personas que han promovido la libertad y los valores democráticos en el mundo. En esta ocasión, el Papa será reconocido por su trayectoria en la defensa de la libertad religiosa, de conciencia y de expresión.
El evento se desarrollará en el histórico distrito donde se firmaron la Constitución y la Declaración de Independencia de Estados Unidos, y contará con la presencia de líderes cívicos, representantes religiosos y público general.
El pontífice, nacido como Robert F. Prevost en Chicago, es el primer Papa originario de Estados Unidos. Fue elegido en mayo de 2025 tras la muerte de Francisco y desde entonces ha impulsado un papado centrado en el diálogo interreligioso y la promoción de la convivencia entre distintas comunidades religiosas.
A pesar de haber sido invitado por el presidente Donald Trump, el Vaticano confirmó que el pontífice no viajará a Estados Unidos para las celebraciones del 250 aniversario de la independencia del país.
El 4 de julio, en cambio, el Papa tiene previsto visitar Lampedusa, un punto emblemático de llegada de migrantes africanos a Europa, en un gesto que recuerda el primer viaje apostólico de Francisco en 2013.
La decisión de premiar a León XIV se produce en medio de debates en Estados Unidos sobre migración y libertad religiosa. En los últimos meses, el pontífice se pronunció en varias oportunidades sobre el trato a los migrantes y pidió que las políticas migratorias se apliquen con respeto y dignidad.
Según los organizadores, el reconocimiento busca destacar la defensa global de la libertad religiosa y el aporte del pontífice al diálogo entre culturas y creencias en un contexto internacional marcado por tensiones políticas y sociales.