
EUROPA ENFRENTA UN NUEVO SHOCK ENERGÉTICO POR EL ALZA DEL GAS Y EL PETRÓLEO
El conflicto en Oriente Medio impulsa la inflación y debilita el crecimiento, mientras España amortigua el impacto.
Europa se prepara para afrontar un escenario de mayor inflación y menor crecimiento económico como consecuencia del encarecimiento del gas y el petróleo, impulsado por la escalada del conflicto en Oriente Medio. El aumento de los precios energéticos ya comienza a impactar en las proyecciones económicas del continente.
El gas natural en el mercado TTF de Países Bajos, referencia europea, subió un 17% en una jornada y alcanzó los 63,75 euros por megavatio hora. Desde fines de febrero, el incremento acumulado ronda el 100%. En paralelo, el barril de Brent superó los 119 dólares tras un alza superior al 60%, en un contexto de tensión por ataques a infraestructuras energéticas y riesgos sobre el suministro.
Ante este escenario, el Banco Central Europeo decidió mantener los tipos de interés en el 2% y revisó al alza sus previsiones de inflación, que se ubicaría en promedio en 2,6% en 2026. Al mismo tiempo, ajustó a la baja el crecimiento del Producto Interno Bruto de la eurozona, que se proyecta en 0,9% para ese año.
Otros bancos centrales europeos también optaron por mantener sus tasas sin cambios, ante la expectativa de que el encarecimiento de la energía se traslade a los precios y afecte la actividad económica. El impacto del conflicto incluye además el cierre del estrecho de Ormuz, un punto clave para el tránsito global de petróleo y gas.
En el plano político, líderes de la Unión Europea reclamaron una desescalada del conflicto y advirtieron sobre sus consecuencias económicas. Desde Bruselas, funcionarios europeos señalaron la necesidad de evitar una mayor presión sobre los mercados energéticos.
En este contexto, España aparece como uno de los países menos afectados por el shock energético debido a su mayor desarrollo de energías renovables. Según autoridades económicas, la menor dependencia del gas permitió contener el impacto en el precio de la electricidad, en contraste con otros países del bloque.