
MÉXICO INVESTIGA EL ORIGEN DE UN DERRAME EN EL GOLFO Y DESCARTA RESPONSABILIDAD DIRECTA
La Secretaría de Marina identificó posibles fuentes del hidrocarburo tras el incidente ocurrido el 2 de marzo.
El Gobierno de México informó este 26 de marzo de 2026 que continúa la investigación sobre el derrame de hidrocarburos registrado el 2 de marzo en el Golfo de México, y señaló que no hay una responsabilidad directa confirmada. La Secretaría de Marina detalló las posibles causas del incidente a partir de imágenes satelitales y relevamientos aéreos.
El titular del organismo, Raymundo Pedro Morales Ángeles, indicó que se identificaron tres posibles fuentes. La primera corresponde a un buque fondeado en las inmediaciones de Coatzacoalcos; la segunda, a emanaciones naturales de chapopoteras ubicadas a cinco millas del puerto; y la tercera, a filtraciones naturales a 60 millas de Ciudad del Carmen, en la zona de Cantarell.
El funcionario precisó que estas hipótesis forman parte de una investigación en curso. En ese marco, se detectaron 13 embarcaciones potencialmente vinculadas, de las cuales cuatro permanecen en aguas nacionales y son inspeccionadas, mientras que el resto se encuentra en aguas internacionales, lo que requiere cooperación para avanzar en el esclarecimiento.
Respecto a las fuentes naturales, explicó que las chapopoteras cercanas a Coatzacoalcos presentan actividad intermitente y se mantienen sin emisiones visibles, aunque podrían reactivarse. En tanto, las filtraciones en Cantarell registraron durante marzo emanaciones constantes y de mayor flujo, lo que podría implicar un mayor impacto.
Ante la situación, la Secretaría de Marina y Petróleos Mexicanos desplegaron un operativo de contención con barreras marinas y monitoreo permanente mediante drones y buzos. Según los modelos elaborados por la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Mexicano del Petróleo y el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, las corrientes y los vientos desplazaron el hidrocarburo hacia el noroeste, afectando principalmente las costas de Veracruz y Tamaulipas.