
UN PROYECTO COMUNITARIO IMPULSA LA CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS Y SERVICIOS EN ZÁRATE
La iniciativa Akamasoa Argentina avanza en Lima con participación mayoritaria de mujeres y un modelo basado en autogestión y trabajo comunitario.
Un proyecto social y comunitario se desarrolla en la localidad de Lima, partido de Zárate, donde se construyen viviendas, una escuela y un hospital destinados a familias en situación de vulnerabilidad. La iniciativa, denominada Akamasoa Argentina, se lleva adelante desde 2019 en un predio de siete hectáreas y se destaca por la participación mayoritaria de mujeres en las obras.
El programa prevé la construcción de 80 viviendas y ya concretó la entrega de 14 unidades bajo modalidad de comodato. Las familias beneficiarias deben comprometerse a participar en la construcción de nuevas casas, en un esquema que promueve la autogestión y el trabajo comunitario. El proyecto se inspira en la labor del sacerdote Pedro Opeka y su experiencia en Madagascar.
Las obras se realizan mediante el sistema Steel Framing, una técnica de construcción en seco que permite mayor rapidez y menor impacto ambiental. Según explicó el fundador Gastón Vigo Gasparotti, este método posibilita levantar una vivienda de 78 metros cuadrados en aproximadamente cuatro meses, además de funcionar como instancia de capacitación en oficios.
En el predio también se desarrollaron módulos de alojamiento provisorio, espacios educativos, huertas familiares, invernaderos hidropónicos y una cocina industrial. Estas iniciativas generan empleo y fortalecen la organización interna de la comunidad, al tiempo que impulsan la producción y el abastecimiento local.
El proyecto incorpora materiales de origen nacional y busca reducir el impacto ambiental mediante el uso eficiente de recursos y la reutilización de insumos. Además, plantea un cambio en la dinámica del sector de la construcción al promover la participación de mujeres en tareas tradicionalmente masculinizadas.
Actualmente, la iniciativa continúa en expansión con nuevas viviendas y módulos educativos en construcción. Para integrarse, las familias deben cumplir requisitos vinculados a la educación, el trabajo comunitario y la colaboración económica. En pocos años, la comunidad creció hasta superar las 100 familias y reunir a miles de voluntarios.