
ADIF CUESTIONA EL INFORME POLICIAL SOBRE EL ACCIDENTE FERROVIARIO DE ADAMUZ
El presidente del organismo rechazó que exista evidencia concluyente sobre una rotura previa del carril y señaló diferencias técnicas con la investigación.
El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, cuestionó este lunes 13 de abril de 2026 el informe de la Guardia Civil sobre el accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, al sostener que sus conclusiones se basan en interpretaciones que no se ajustan a la realidad técnica. La discrepancia surge en torno a la hipótesis de una rotura de carril ocurrida horas antes del siniestro.
Según el informe policial, una caída de tensión detectada el 17 de enero a las 21:46 en el circuito de vía podría indicar una discontinuidad en el carril y ubicar en ese momento el origen del fallo. A partir de ese dato, los investigadores estimaron que transcurrieron casi 22 horas entre la presunta rotura y el accidente, lo que habría permitido una intervención preventiva.
Marco de la Peña rechazó esa interpretación y afirmó que el sistema de circuito de vía no está diseñado para detectar fracturas estructurales, sino para localizar trenes y garantizar la seguridad de la circulación. En ese sentido, consideró que utilizarlo como indicador de roturas es una aplicación “accesoria” y no concluyente.
El titular de Adif explicó que las variaciones de tensión pueden responder a múltiples factores, como condiciones ambientales o interferencias externas, y remarcó que no existe evidencia que permita afirmar que el carril estaba roto en el momento señalado. Indicó además que no se generó ninguna alerta automática porque los valores registrados no superaron los umbrales establecidos.
También sostuvo que la detección de este tipo de fallas depende de inspecciones específicas de la infraestructura y no de sistemas eléctricos como el analizado. En esa línea, aseguró que el mantenimiento de la red se realizó conforme a los protocolos vigentes.
El accidente, ocurrido el 18 de enero, involucró el descarrilamiento de un tren de Iryo y su posterior colisión con una formación de Renfe, y dejó 46 víctimas fatales. La investigación continúa en curso y a la espera de nuevos estudios técnicos que permitan determinar con mayor precisión las causas del siniestro.