
EE.UU. DESARTICULA UNA RED DE ESPIONAJE RUSA QUE OPERABA A TRAVÉS DE ROUTERS DOMÉSTICOS
El FBI neutralizó una operación del GRU que comprometió dispositivos en 23 estados y permitió el robo de credenciales en múltiples países.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos y el FBI ejecutaron el 7 de abril de 2026 un operativo judicial que permitió desmantelar una red de espionaje rusa que operaba a través de miles de routers domésticos en al menos 23 estados. La acción, denominada Operación Masquerade, apuntó contra la Unidad Militar 26165 del GRU, responsable de una campaña activa desde al menos 2024.
Según se informó, los dispositivos comprometidos eran utilizados como plataforma encubierta para interceptar contraseñas, correos electrónicos y credenciales de organismos militares, gubernamentales y de infraestructuras críticas en más de 15 países. La intervención se realizó con autorización judicial y permitió al FBI enviar comandos para recolectar evidencia, restaurar configuraciones y bloquear accesos sin afectar el funcionamiento normal de los equipos.
El mecanismo utilizado consistía en manipular el sistema de nombres de dominio de los routers, redirigiendo a los usuarios hacia servidores falsos controlados por los atacantes. De este modo, los agentes lograban capturar información sensible sin que las víctimas lo advirtieran. El ataque se desarrollaba en dos etapas: primero, la infección masiva de dispositivos mediante vulnerabilidades, y luego la selección de objetivos específicos para la interceptación.
De acuerdo con datos aportados por empresas tecnológicas, se identificaron más de 200 organizaciones y 5.000 dispositivos afectados. Entre los principales objetivos figuraban agencias gubernamentales, ministerios y organismos de seguridad en distintas regiones del mundo, incluyendo Estados Unidos, Europa, Afganistán, el norte de África, América Central y el sudeste asiático.
Las autoridades estadounidenses señalaron que, sin esta intervención, la red habría continuado extrayendo información sensible. La operación contó con cooperación internacional y puso en evidencia el alcance global de la amenaza, vinculada a un grupo que ya había sido señalado por ataques a instituciones políticas y gubernamentales en años anteriores.