
EL BANCO CENTRAL INTRODUCE CAMBIOS EN EL CEPO Y AMPLÍA EL MARGEN OPERATIVO PARA PERSONAS Y EMPRESAS
La Comunicación “A” 8417 elimina restricciones y extiende plazos para exportadores. Las medidas se implementan en un contexto de dólar estable en torno a los $1.400.
El Banco Central de la República Argentina dispuso una serie de modificaciones al régimen cambiario que implican la flexibilización de restricciones del cepo, mediante la Comunicación “A” 8417 publicada el 9 de abril de 2026. Las medidas alcanzan tanto a personas físicas como a empresas, con el objetivo de facilitar operaciones vinculadas a exportaciones, financiamiento y acceso al mercado de cambios, en un escenario de estabilidad del dólar cercano a los $1.400.
Entre los cambios dirigidos a individuos, la autoridad monetaria eliminó la obligación de liquidar divisas remanentes provenientes de exportaciones de bienes. Además, suprimió el límite de 50 dólares para extracciones en el exterior realizadas con tarjeta de crédito. Estas disposiciones apuntan a reducir restricciones en el uso de moneda extranjera y simplificar la operatoria para quienes generan o consumen divisas fuera del país.
En el caso de las empresas, se introdujeron modificaciones en los plazos para el ingreso de divisas según el tipo de actividad exportadora. Las compañías con casa central en el país que exporten a sucursales en el exterior podrán liquidar divisas en un plazo de hasta 180 días, siempre que no superen los 200.000 millones de pesos anuales. A su vez, exportadores de ropa y bienes similares, así como firmas vinculadas a productos espaciales y nucleares, contarán con un plazo extendido de hasta 365 días.
El paquete también incluye cambios en materia de financiamiento. El Banco Central autorizó la toma de deuda en monedas distintas al dólar, ampliando las alternativas disponibles, y habilitó el acceso al Mercado Libre de Cambios para cancelar préstamos otorgados por casas matrices. Estas medidas buscan facilitar la gestión financiera de las კომპანიías y su vínculo con estructuras internacionales.
Las disposiciones se implementan en un contexto de estabilidad cambiaria, caracterizado por baja volatilidad. En este marco, el organismo avanzó en la eliminación de restricciones y la ampliación de plazos, configurando un nuevo esquema operativo orientado a mejorar el flujo de divisas y otorgar mayor flexibilidad a los actores del sistema económico.