
ESPAÑA REDUCE SU COMERCIO CON ESTADOS UNIDOS Y ACHICA SU DÉFICIT EXTERIOR
Las exportaciones cayeron un 12% y las importaciones más de un 20% en el inicio del año. El saldo negativo bilateral se redujo casi un 30%.
España registró una caída en su intercambio comercial con Estados Unidos durante los primeros meses del año, con una baja tanto en exportaciones como en importaciones. Entre enero y febrero, las ventas al mercado estadounidense alcanzaron los 2.426,4 millones de euros, lo que representa una disminución del 12,1% respecto al mismo período de 2025. En paralelo, las compras desde ese país descendieron un 20,3%, hasta los 4.315,8 millones de euros.
Esta doble contracción derivó en una mejora del déficit comercial bilateral. El saldo negativo se ubicó en 1.889,5 millones de euros, lo que implica una reducción del 28,8% frente a los 2.652,8 millones registrados un año antes. A pesar de la caída del intercambio, el desequilibrio comercial se redujo de manera significativa.
El informe del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa también refleja una tendencia similar en la relación con China. Las exportaciones españolas hacia ese país cayeron un 10,9%, hasta los 1.232,4 millones de euros, mientras que las importaciones bajaron un 2,2%, situándose en 7.824,6 millones. En este caso, el déficit comercial se mantuvo prácticamente estable, en torno a los 6.592 millones de euros.
En contraste, el comercio con otros mercados mostró un fuerte dinamismo. Las exportaciones a Indonesia se multiplicaron por más de tres, mientras que crecieron un 70% en Australia y un 21,5% en Sudáfrica. También se registraron aumentos en Vietnam, Canadá y Singapur. En cuanto a importaciones, se destacaron subas en Hong Kong, Japón, Chile, Perú, Canadá, Arabia Saudí y Australia.
Europa continuó siendo el principal destino de los productos españoles, concentrando cerca de un tercio de las exportaciones. Dentro de la Unión Europea, España mantuvo un superávit comercial de 4.021 millones de euros, aunque con una caída del 18% interanual. Los mayores saldos positivos se registraron con Portugal, Francia y Reino Unido. El conjunto de los datos muestra una reconfiguración del comercio exterior español, con menor peso de algunos socios tradicionales y mayor diversificación hacia otros mercados.