
FUERZAS DE SEGURIDAD HOMENAJEARON A LA VIRGEN DEL VALLE EN UNA CEREMONIA OFICIAL
La celebración reunió a autoridades, efectivos y excombatientes en Catamarca, con un mensaje centrado en la fe, el servicio y el legado de Mamerto Esquiú.
Las Fuerzas de Seguridad realizaron el miércoles 15 de abril de 2026 un homenaje a la Virgen del Valle en Catamarca, en una ceremonia que convocó a autoridades, personal en actividad y retirado, excombatientes y representantes de distintas instituciones vinculadas al servicio público. El acto se desarrolló en un marco marcado por la celebración pascual y la reflexión sobre el compromiso institucional.
Participaron del tributo integrantes del Ministerio de Gobierno, Seguridad y Justicia, del Ejército Argentino, Policía Federal, Gendarmería Nacional, Policía de la Provincia, Servicio Penitenciario Provincial, Escuela de Cadetes y organizaciones de excombatientes de Malvinas, junto a capellanes y la Banda de Música de la Policía provincial. La amplitud de la convocatoria reflejó el carácter institucional del encuentro.
La Santa Misa fue presidida por el padre Héctor Salas y concelebrada por los sacerdotes Guillermo Chanquía, Leandro Roldán y Reinaldo Oviedo. Entre las autoridades presentes estuvieron el secretario de Seguridad, Gastón Venturini Quiroga; el jefe de la Policía de la Provincia, Marcos Manuel Herrera; el subjefe Omar Gustavo Seiler; el inspector general Sebastián Eduardo Carrizo; el director del Servicio Penitenciario, Daniel José Coronel; el jefe del Escuadrón N° 67 de Gendarmería, Jorge Luis Fagundez; y el jefe del Ejército en Catamarca, Alberto Gabarron.
Durante la homilía, el padre Leandro Roldán destacó el significado de la Pascua y convocó a los servidores públicos a “caminar en la luz de Dios”. También subrayó la tradición de fe en la Virgen del Valle dentro de la Policía de Catamarca y llamó a los presentes a reflejar ese compromiso en sus acciones cotidianas.
El mensaje incluyó una referencia a los 200 años del natalicio del Beato Mamerto Esquiú, presentado como un ejemplo de unidad y esperanza en contextos de conflicto. La ceremonia concluyó con ofrendas, oraciones y la participación de la Banda de Música, en un cierre que consolidó el sentido religioso e institucional del homenaje.