
FUJIMORI ENCABEZA EL RECUENTO Y SE PERFILA UN BALOTAJE CON LÓPEZ ALIAGA EN PERÚ
Con más del 50% de las mesas escrutadas, ambos candidatos lideran la elección. La votación se desarrolla en un contexto de fragmentación e incidentes logísticos.
Las elecciones presidenciales en Perú avanzan este lunes 13 de abril de 2026 con un escrutinio parcial que proyecta un escenario de balotaje entre Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Rafael López Aliaga, de Renovación Popular. Con el 56% de las mesas contabilizadas, Fujimori lidera con el 16,94% de los votos, seguida por López Aliaga con el 14,22%.
En tercer lugar se ubica el candidato Jorge Nieto, con el 12,68%, en una contienda marcada por la fragmentación del voto y la imposibilidad de que algún postulante alcance la mayoría necesaria para imponerse en primera vuelta. De mantenerse la tendencia, ambos candidatos más votados competirían en el balotaje previsto para el 7 de junio.
La jornada electoral estuvo atravesada por problemas logísticos que impidieron votar a unas 63.300 personas, debido a la falta de boletas en distintos distritos de Lima. Ante esta situación, se habilitó la apertura de 211 mesas en colegios de zonas como San Juan de Miraflores, Lurín y Pachacámac, además de sedes en Estados Unidos, para permitir la emisión del sufragio.
En total, más de 27,3 millones de ciudadanos estuvieron habilitados para participar en los comicios, en los que se eligieron presidente, vicepresidentes, legisladores del Congreso bicameral y representantes ante el Parlamento Andino para el período 2026-2031.
En paralelo, se iniciaron investigaciones por irregularidades en la distribución del material electoral por parte de la Fiscalía, la Junta Nacional de Justicia y el Jurado Nacional de Elecciones, con foco en la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y la empresa encargada de la logística.
El Gobierno de transición, encabezado por José María Balcázar, atribuyó las incidencias a los organismos electorales, mientras que Rafael López Aliaga denunció posibles irregularidades sin presentar pruebas, en un contexto de alta tensión política en el país.