
LA MISA DE PASCUA EN JERUSALÉN SE REALIZÓ A PUERTAS CERRADAS POR RESTRICCIONES DE ISRAEL
El Patriarca Pierbattista Pizzaballa celebró en el Santo Sepulcro sin حضور de fieles. Solo participó un grupo reducido de religiosos.
El Patriarca Latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, encabezó este domingo 5 de abril la misa de Pascua en la Basílica del Santo Sepulcro, en Jerusalén, en una ceremonia realizada a puertas cerradas y sin حضور de fieles. La medida respondió a restricciones impuestas por el Gobierno de Israel en el marco del conflicto bélico con Irán.
La celebración contó únicamente con la presencia de una veintena de personas, en su mayoría frailes residentes del complejo. En el exterior del templo, ubicado en la Ciudad Vieja de Jerusalén Este, la Policía de Israel bloqueó el ingreso de creyentes que se habían acercado con velas, cruces y palmas para participar del rito.
Durante la homilía, Pizzaballa señaló que la Pascua “no comienza con una explicación, sino con una ruptura”, en referencia al contexto en el que se desarrolló la ceremonia. También aludió al cierre del templo al mencionar que la Iglesia se enfrentaba a un “vacío real”.
El episodio ocurre una semana después de que se impidiera la celebración del Domingo de Ramos, situación que fue cuestionada por el Patriarcado. Según se indicó, ese antecedente generó un replanteo que permitió la realización de la misa de Pascua, aunque bajo condiciones de acceso restringido.
Desde el Gobierno de Benjamín Netanyahu se argumentaron motivos de seguridad para justificar las medidas. Sin embargo, la decisión generó repercusiones y cuestionamientos en distintos ámbitos religiosos y a nivel internacional.