
QUEMA DE UN MUÑECO DE NETANYAHU EN ESPAÑA GENERA TENSIÓN CON ISRAEL
El hecho ocurrió durante una festividad tradicional en Málaga y derivó en un reclamo diplomático del gobierno israelí.
Una celebración tradicional en el sur de España derivó en un conflicto diplomático luego de que en la localidad de El Burgo, en Málaga, se incendiara un muñeco que representaba al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. El episodio ocurrió durante la “Quema de Judas”, una práctica de Semana Santa en la que se destruyen figuras simbólicas.
El muñeco, de aproximadamente siete metros de altura y cargado con pólvora, incluía un mensaje contra la guerra. La escena generó repercusiones internacionales y motivó una reacción inmediata del gobierno israelí, que convocó a la representación diplomática española en Tel Aviv para expresar su malestar.
Desde Israel calificaron el hecho como una manifestación de antisemitismo y cuestionaron la falta de pronunciamiento del Ejecutivo español. En respuesta, fuentes del Ministerio de Exteriores de España rechazaron esa acusación y reafirmaron el compromiso del país en la lucha contra el antisemitismo y cualquier forma de discriminación.
En el ámbito local, la alcaldesa de El Burgo, María Dolores Narváez, defendió la celebración al señalar que se trata de una tradición centenaria sin intención de agraviar a ningún pueblo o religión. Según explicó, la quema representa simbólicamente los aspectos negativos del año con el objetivo de dejarlos atrás.
El episodio se produce en un contexto de creciente tensión entre España e Israel por diferencias políticas vinculadas a la situación en Medio Oriente. La polémica por la quema del muñeco volvió a exponer esas divergencias y elevó el tono del vínculo entre ambos países.