
DEL TRABAJO EN LA SELVA A UN HOSPITAL DE EE.UU.: LA HISTORIA DEL PRIMER MÉDICO INDÍGENA NICARAGÜENSE
El médico mayangna se convirtió en el primero de su comunidad en ejercer en un hospital estadounidense. Su historia atravesó la pobreza, el trabajo rural y múltiples obstáculos educativos y sociales.
Ricky Leopoldo Pineda, nacido en la comunidad indígena de Amak, dentro de la Reserva de Biósfera Bosawás, en Nicaragua, se convirtió en el primer médico de la etnia mayangna y el primero en trabajar en un hospital de Estados Unidos. A los 26 años, alcanzó ese objetivo luego de una infancia marcada por la pobreza, el trabajo rural y las dificultades para acceder a la educación y la salud.
Según relataron medios locales y Voz de América, Ricky creció en una familia de ocho hermanos y desde pequeño trabajó junto a su padre y su abuelo en tareas del campo. Asistía descalzo a la escuela y estudiaba con un solo cuaderno. Su decisión de estudiar Medicina surgió después de que su madre casi muriera durante un parto en medio de la selva, sin asistencia médica y únicamente acompañada por una partera.
Gracias a una beca, pudo estudiar en la Universidad Católica del Trópico Seco entre 2015 y 2022. Durante la carrera realizó prácticas en centros de salud rurales y colaboró en campañas de vacunación en comunidades alejadas. A los once años había dejado Amak para continuar sus estudios en Jinotega, donde aprendió español mientras trabajaba limpiando jardines y realizando otras tareas para sostenerse económicamente.
Su llegada a Estados Unidos también estuvo atravesada por dificultades. Antes de ingresar al sistema de salud trabajó empaquetando productos y en un buffet, mientras asistía a conferencias médicas y estudiaba inglés. Luego obtuvo una beca para una maestría en Epidemiología y Salud Pública y finalmente fue incorporado al UCHealth University of Colorado Hospital, en Denver, donde trabaja en el área de cirugía.
Actualmente, Ricky sueña con especializarse en cirugía general y desarrollar la Fundación Dr. Ricky Bosawás para apoyar a comunidades indígenas y generar oportunidades educativas para niños y jóvenes nicaragüenses. “Mi mensaje a los jóvenes es que no tengan miedo de luchar por sus sueños”, expresó en declaraciones a medios locales.