
BOLIVIA EMPIEZA A RECUPERAR EL ABASTECIMIENTO TRAS MÁS DE 50 DÍAS DE BLOQUEOS Y PROTESTAS
La reapertura de mercados en La Paz y El Alto marcó el inicio de una lenta normalización luego de semanas de desabastecimiento, suba de precios y cortes en las principales rutas del país.
Bolivia comenzó a mostrar señales de recuperación después de más de 50 días de protestas antigubernamentales y bloqueos que afectaron el abastecimiento y alteraron la vida cotidiana en distintas regiones del país. La reactivación progresiva del comercio en La Paz y El Alto permitió el regreso de productos esenciales a los mercados y barrios, en un contexto todavía atravesado por las consecuencias económicas y sociales del conflicto.
Entre los primeros indicios de normalización aparece la mejora en el suministro de alimentos. Huevos, pollo y verduras volvieron a llegar a los principales centros urbanos luego de semanas marcadas por la escasez, las dificultades logísticas y el aumento de precios por los cortes de rutas. En el caso de los huevos, una docena llegó a costar hasta 70 bolivianos en los momentos más críticos, pero con la reapertura del tránsito su valor descendió a entre 30 y 35 bolivianos.
La recuperación del abastecimiento también estuvo vinculada al regreso de productores de distintas regiones, entre ellas Santa Cruz, que retomaron el traslado de mercadería hacia los centros urbanos e incluso comenzaron a vender directamente en los barrios. En paralelo, los estudiantes de La Paz y El Alto volvieron a las aulas tras más de un mes de clases virtuales, en otro de los signos de una lenta vuelta a la normalidad.
Mientras el presidente Rodrigo Paz aseguró que “el bloqueo ha sido derrotado” y ratificó la continuidad del diálogo con los sectores involucrados, el Gobierno mantiene vigente el estado de excepción para evitar nuevos cortes y garantizar la circulación. A pesar de la reapertura de rutas y la baja de algunos precios, persisten dificultades en el suministro de combustible y continúan los efectos de una crisis que, según estimaciones empresariales, dejó pérdidas superiores a los 2.500 millones de dólares.