
IDENTIFICAN EN LA RIOJA UNA NUEVA ESPECIE DE REPTIL DEPREDADOR DEL TRIÁSICO
El hallazgo fue realizado por investigadores del CONICET en el Parque Nacional Talampaya. El ejemplar, de hasta seis metros de largo, vivió hace unos 237 millones de años.
Un equipo de investigadores del CONICET anunció el descubrimiento de una nueva especie de reptil prehistórico que habitó el actual territorio de La Rioja hace aproximadamente 237 millones de años. El ejemplar fue denominado Shakajlura riojanensis, nombre que significa “lagarto bendito de La Rioja”, y pertenece al grupo de los paracrocodilomorfos, reptiles lejanamente emparentados con los cocodrilos actuales.
El hallazgo se produjo en la Formación Chañares, ubicada dentro del Parque Nacional Talampaya, durante campañas paleontológicas desarrolladas en 2017 y 2018. Los investigadores recuperaron diversos restos fósiles, entre ellos fragmentos de cráneo, partes del esqueleto postcraneal y elementos de la cintura pélvica, que permitieron identificar a la nueva especie.
Los resultados del estudio fueron publicados en la revista científica Papers in Palaeontology y representan el primer hallazgo de un ejemplar de este grupo descrito en Argentina desde 1997. Los especialistas determinaron que Shakajlura riojanensis alcanzaba hasta seis metros de longitud y poseía un cráneo de alrededor de 60 centímetros.
Durante el Triásico Medio-Tardío, estos reptiles ocupaban el lugar de los principales depredadores terrestres, en una época anterior al dominio de los grandes dinosaurios carnívoros. Entre las características que permitieron diferenciar a esta especie se encuentran la escasa ornamentación en el maxilar superior y una estructura particular en el hueso prearticular de la mandíbula.
Según explicó el investigador Ariel Cardillo, el período Triásico constituye una etapa clave en la evolución de la vida, ya que comenzó después de la extinción masiva del Pérmico. Los científicos destacaron que el descubrimiento aporta nuevos datos sobre los orígenes evolutivos de los cocodrilos modernos y sobre las especies que poblaron la Tierra tras aquella extinción, además de ampliar el conocimiento sobre un grupo de reptiles cuyo registro fósil es escaso.