
LEÓN XIV PIDIÓ A LA FRATERNIDAD SAN PÍO X QUE NO CONSAGRE OBISPOS SIN AUTORIZACIÓN
El Papa envió una carta al superior de la organización tradicionalista para que desista de realizar cuatro consagraciones episcopales. Advirtió que esa decisión constituiría un acto cismático y reafirmó la voluntad del Vaticano de mantener el diálogo.
El papa León XIV exhortó a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (SSPX) a abandonar su intención de consagrar cuatro nuevos obispos sin autorización de la Santa Sede. El pedido fue formulado en una carta dirigida al reverendo Davide Pagliarani, superior de la fraternidad, antes de la ceremonia prevista en el seminario de Écône, en Suiza. En el mensaje, el Pontífice calificó esa posibilidad como un acto cismático y un “pecado de extrema gravedad”.
En la carta, León XIV pidió a la organización que reconsidere su decisión y advirtió sobre las consecuencias previstas por el derecho canónico para este tipo de consagraciones. Según recordó el Vaticano, la normativa establece la excomunión automática tanto para el obispo que presida la ceremonia como para quienes sean consagrados sin el consentimiento del Papa. Además, el Pontífice señaló que esa situación podría afectar la recepción lícita y, en algunos casos, la validez de los sacramentos para los fieles vinculados a la fraternidad.
La controversia representa uno de los primeros desafíos relevantes del pontificado de León XIV, quien manifestó desde el inicio de su ministerio la intención de fortalecer la unidad de la Iglesia Católica y reducir las tensiones con los sectores tradicionalistas. La Fraternidad Sacerdotal San Pío X mantiene diferencias con las reformas impulsadas por el Concilio Vaticano II y continúa sin reconocimiento jurídico dentro de la Iglesia.
El conflicto entre ambas partes se remonta a 1988, cuando el fundador de la organización, Marcel Lefebvre, consagró cuatro obispos sin autorización de la Santa Sede, hecho que derivó en su excomunión. Aunque esas sanciones fueron levantadas en 2009, la situación canónica de la fraternidad permanece sin resolverse. En su mensaje, León XIV reiteró la disposición del Vaticano de mantener abiertos los canales de diálogo con el objetivo de evitar una nueva ruptura y preservar la unidad eclesial.