
PARAGUAY AMPLÍA EL USO DE BIODIÉSEL Y APUESTA A FORTALECER SU MATRIZ ENERGÉTICA
La nueva reglamentación eleva hasta el 20% el límite de mezcla de biodiésel en el gasoil y busca impulsar inversiones, industrialización y menor dependencia de combustibles importados.
Paraguay reglamentó una nueva Ley de Biocombustibles que amplía significativamente el margen de utilización de biodiésel en el gasoil. La normativa establece un rango obligatorio de mezcla de entre el 5% y el 20%, reemplazando el límite máximo anterior del 5%, y otorga al Ministerio de Industria y Comercio la facultad de determinar el porcentaje efectivo mediante resoluciones.
La medida se da en un contexto regional en el que distintos países analizan el futuro de los biocombustibles. En Argentina, el Congreso debate iniciativas destinadas a incrementar los porcentajes de corte, entre ellas un proyecto impulsado por la senadora Patricia Bullrich.
Desde la Cámara Paraguaya de Biocombustibles señalaron que la nueva legislación aporta previsibilidad al sector y genera condiciones favorables para atraer inversiones. Su presidente, Massimiliano Corsi, afirmó que el esquema permitirá adaptar los niveles de mezcla de acuerdo con el crecimiento de la producción nacional y las necesidades energéticas del país.
Según explicó, Paraguay cuenta actualmente con capacidad industrial suficiente para abastecer mezclas superiores al 15%, lo que posibilita una mayor utilización de la infraestructura existente y abre perspectivas para futuras expansiones productivas. El sector sostiene que cada punto adicional de mezcla reduce la dependencia del gasoil importado, favorece el ahorro de divisas y genera valor agregado a partir de materias primas nacionales.
La industria también destaca que la medida fortalecerá toda la cadena vinculada a los biocombustibles, desde la producción agrícola hasta la logística y el almacenamiento. Además, considera que la utilización de biodiésel permitirá avanzar en la reducción de emisiones aprovechando la infraestructura de distribución ya instalada. Para los referentes del sector, la reglamentación representa un paso importante hacia una mayor soberanía energética, con impacto en la economía, la industrialización y la sustentabilidad del país.