
CATAMARCA PREPARA LOS ACTOS POR EL DÍA DE LA INDEPENDENCIA Y EL LEGADO DEL BEATO ESQUIÚ
La Diócesis presentó el cronograma de actividades para el 9 de julio, que incluirá ceremonias protocolares, una procesión y el tradicional Tedeum en el marco del Jubileo por el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú.
La Diócesis de Catamarca dio a conocer el programa oficial de actividades con motivo del 210° aniversario de la Declaración de la Independencia y del 173° aniversario del Sermón de la Constitución pronunciado por el Beato Mamerto Esquiú. Las celebraciones se realizarán el 9 de julio en el marco del Jubileo por el Bicentenario de su nacimiento y fueron presentadas por el vicario general de la Diócesis y presidente de la Comisión Organizadora del Bicentenario, presbítero Julio Murúa, junto al sacerdote franciscano Fray Marcos Porta.
Durante la presentación, Murúa recordó que el 9 de julio de 1853, en la entonces Iglesia Matriz, Mamerto Esquiú pronunció el Sermón de la Constitución, en el que convocó a la unidad nacional, al respeto por las instituciones y a la construcción de un país basado en la libertad, la justicia y el bien común. También destacó que el lema del Bicentenario es “Apóstol y ciudadano, servidor de la unidad”, en referencia al legado del Beato.
Las actividades comenzarán a las 8.30 con el izamiento de la Bandera Nacional en la plaza 25 de Mayo. Luego se desarrollará un desayuno patrio en el Colegio Padre Ramón de la Quintana y los asistentes podrán visitar la Celda y Museo Esquiú. Posteriormente se realizará el acto central frente al Monumento a Fray Mamerto Esquiú, donde se descubrirá una placa conmemorativa por el Bicentenario de su nacimiento. La ceremonia contará con la participación del ministro provincial de la Provincia Franciscana de la Asunción, Fray Emilio Andrada.
Finalizado el acto protocolar, se llevará a cabo una procesión con la imagen del Beato hasta la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, donde las actividades concluirán con el tradicional Tedeum, presidido por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello. Desde la organización señalaron que la celebración tendrá un significado especial al realizarse en el mismo templo donde Esquiú pronunció el histórico Sermón de la Constitución hace 173 años. Además, recordaron que este año también se cumplen cien años del inicio de su causa de beatificación y de la instalación del monumento dedicado a su figura en la manzana franciscana.