
Cierre de una fábrica de calzado dejó a 23 trabajadores sin empleo en Catamarca
La planta Dabra S.A., del grupo Dexter, cerró en Sumalao y sus empleados iniciaron un corte de tránsito para reclamar el pago completo de las indemnizaciones.
La crisis industrial en Catamarca sumó un nuevo conflicto con el cierre de la planta de calzados Dabra S.A., perteneciente al grupo Dexter, ubicada en Sumalao, departamento Valle Viejo. La medida dejó a 23 trabajadores sin empleo.
Los operarios llegaron a primera hora de este lunes, como lo hacían habitualmente, pero encontraron las instalaciones cerradas y recibieron la confirmación de los despidos. Según denunciaron, la empresa pretende pagar el 50% de las indemnizaciones establecidas por ley.
Ante esta situación, los trabajadores iniciaron una protesta con interrupción del tránsito sobre la avenida Félix Avellaneda, frente al establecimiento, y reclamaron respuestas de las autoridades provinciales.
“Somos 23 padres de familia”, expresó Ariel, uno de los trabajadores afectados. Por su parte, Eugenio, otro de los despedidos, manifestó su preocupación por las dificultades para conseguir un nuevo empleo. “Estoy por cumplir 47 años, ¿dónde voy a conseguir trabajo? Tengo un compañero de 62 años”, señaló.
Entre los empleados afectados hay trabajadores con más de 20 años de antigüedad en la empresa.
Reclamo por las indemnizaciones
Los trabajadores solicitaron la intervención del ministro de Producción provincial, Leonardo Zeballos, y del gobernador Raúl Jalil para encontrar una solución al conflicto.
Además, advirtieron que continuarán con las medidas de protesta hasta obtener una respuesta y reclamarán el pago completo de las indemnizaciones correspondientes.
El cierre de Dabra S.A. se suma a otros conflictos registrados recientemente en el Parque Industrial El Pantanillo.
Uno de ellos corresponde a NEBA, que anunció el cierre definitivo de su planta dedicada a la fabricación de heladeras y freezers. La decisión afectará a 56 trabajadores.
“Estamos viendo cómo cada vez más compañeros quedan en el camino”, manifestó un operario de la empresa, quien cuenta con 26 años de antigüedad.
A este escenario se suma la situación de VVC Textil, que atraviesa un conflicto por salarios impagos y enfrenta la posibilidad de despedir a unos 30 empleados.
“El dueño dice que no tiene fondos para regularizar la situación y el Gobierno sostiene que no puede asistir si la empresa mantiene deudas. Nosotros quedamos en el medio”, afirmó Hernán Campero, uno de los trabajadores.
Los distintos conflictos registrados durante los últimos días generaron preocupación entre trabajadores y familias vinculadas al sector industrial catamarqueño, ante los cierres, despidos y dificultades para sostener los puestos laborales.