
DOCENTES ALERTAN POR EL DETERIORO DE ESCUELAS Y RECLAMAN UNA INTERVENCIÓN URGENTE
Educadores denunciaron problemas de infraestructura y falta de insumos básicos en establecimientos de Capital, Valle Viejo y localidades del interior. Aseguran que realizaron reiterados pedidos sin obtener soluciones concretas.
Docentes de distintas escuelas de Catamarca reclamaron una intervención urgente del Ministerio de Educación y Trabajo ante el deterioro que, según denunciaron, presentan numerosos establecimientos educativos. Los planteos abarcan instituciones de Capital, Valle Viejo y localidades del interior provincial e incluyen problemas edilicios y carencia de elementos necesarios para el funcionamiento cotidiano.
Entre las principales dificultades mencionaron la falta de tizas y borradores, además de productos básicos de limpieza como lavandina y detergente. Según los docentes, en algunos casos estos insumos deben ser adquiridos con recursos propios o mediante aportes de las familias de los alumnos para mantener condiciones mínimas de higiene.
Los reclamos sobre infraestructura incluyen baños sin agua, puertas y cerraduras rotas, vidrios dañados, falta de iluminación, filtraciones y pizarras inutilizables. En la Escuela N.º 76, docentes debieron pintar una pizarra directamente sobre una pared porque la existente estaba partida. En otra institución, puertas dañadas después de un robo fueron cubiertas con papel madera y contact ante la falta de reparación.
Las filtraciones constituyen otro de los problemas denunciados. Tras las últimas lluvias, aulas de una escuela de Fiambalá quedaron anegadas y se utilizaron baldes para contener el agua. En el Jardín de El Bañado, directivos y docentes aseguran que gestionan desde hace tres años la reparación de un techo que presenta agujeros a cielo abierto, sin que hasta el momento se haya concretado una solución.
Los educadores sostuvieron que las autoridades fueron informadas sobre estas situaciones. Indicaron que al comienzo del ciclo lectivo los equipos directivos presentaron informes sobre el estado edilicio y las necesidades de cada establecimiento y que, durante el año, también elevaron notas formales y realizaron gestiones mediante comisiones de seguimiento con participación gremial. Según afirmaron, pese a haber utilizado las vías institucionales, numerosos reclamos continúan sin respuestas concretas.