
Elevan a juicio la causa contra Kunz y Valdez por presunta protección a narcotraficantes
El exsubjefe de la Policía de Catamarca, Carlos Kunz, y el subcomisario Norberto “Rulo” Valdez serán juzgados por una causa vinculada con la presunta comercialización de drogas, protección a narcotraficantes y sustracción de estupefacientes secuestrados.
El juez federal Miguel Ángel Contreras dispuso el cierre de la investigación y la elevación de la causa al Tribunal Oral Federal, por lo que Carlos Alfredo Kunz y Norberto Enrique “Rulo” Valdez deberán enfrentar un juicio oral por distintos delitos vinculados con una presunta trama de comercialización de estupefacientes, protección policial y sustracción de droga que había sido secuestrada en procedimientos oficiales.
Kunz está acusado de cohecho pasivo, organizador de la comercialización de estupefacientes agravada por haber sido cometida por un funcionario público encargado de la prevención y persecución de delitos contra la salud pública y sustracción de medios de prueba, todo en concurso real.
Valdez, en tanto, está acusado como partícipe necesario en la comercialización de estupefacientes agravada por haber sido cometida por un funcionario público encargado de la prevención y persecución de delitos contra la salud pública y sustracción de medios de prueba, también en concurso real.
La causa comenzó a tomar estado público en 2019 y derivó, en enero de 2020, en la detención de ambos policías. Kunz y Valdez se presentaron espontáneamente en el Juzgado Federal luego de conocer que pesaban órdenes de captura en su contra. Permanecieron detenidos hasta principios de agosto de 2020, cuando se les fijaron cauciones.
El origen de la investigación
Uno de los puntos de partida fue la difusión, en julio de 2019, de un audio en el que se escuchaba una conversación entre un policía y un presunto narcotraficante.
En el diálogo se mencionaba directamente a Kunz, quien por entonces se desempeñaba como subjefe de la Policía de la Provincia. Según la investigación, la conversación estaba relacionada con el supuesto pago de dinero a cambio de protección policial para permitir la comercialización de estupefacientes.
La acusación sostiene que se discutía el pago de $200.000 para que Kunz omitiera sus obligaciones funcionales y brindara protección a personas vinculadas con el narcotráfico.
El audio llegó posteriormente a manos de la Justicia a través de un imputado que entregó un pendrive en el marco de su intención de acogerse al régimen del arrepentido.
La defensa de Kunz cuestionó la autenticidad de las grabaciones y realizó objeciones sobre el medio técnico en el que habían sido registradas. Sin embargo, el juez Contreras rechazó ese planteo y consideró que las observaciones sobre el soporte no alcanzaban para desvirtuar el contenido de la conversación.
En su resolución, el magistrado también destacó el carácter “fluido y espontáneo” del diálogo.
La presunta sustracción de droga
Otro de los hechos centrales de la investigación está relacionado con un procedimiento realizado en marzo de 2018, cuando fue detenido el instrumentista peruano Edilberto Monjaras Nina y se secuestraron más de 24 kilos de marihuana.
Según la reconstrucción judicial, antes de que la totalidad de la droga fuera incorporada a las actas del procedimiento, habrían sido retirados cuatro panes de marihuana. La acusación sostiene que esos estupefacientes fueron entregados posteriormente para su comercialización.
En este episodio, el expediente vincula a Kunz y Valdez con la presunta sustracción de la droga, aunque con roles diferentes.
Las escuchas telefónicas incorporadas a la causa también fueron utilizadas por el juez para reconstruir la presunta maniobra. En una de las comunicaciones analizadas, Kunz le reclamaba al expolicía Dante “Chupete” Molina por dinero relacionado con la droga que, según la acusación, había sido entregada para su venta.
Para Contreras, el contenido de esas conversaciones no podía ser explicado como parte de tareas legítimas de inteligencia o contrainteligencia, como sostenía la defensa, sino que debía analizarse en el contexto del resto de las pruebas reunidas.
Los roles atribuidos a Kunz y Valdez
La resolución judicial ubica a Kunz en un rol central dentro de la estructura investigada. Según la acusación, además del supuesto cobro de dinero a cambio de protección, el entonces jefe de Drogas Peligrosas habría organizado una estructura destinada a facilitar la comercialización de estupefacientes.
Uno de los elementos considerados es la declaración de Dante “Chupete” Molina, quien sostuvo que Kunz le habría propuesto entregarle droga proveniente de secuestros oficiales para volver a introducirla en el circuito de comercialización. Según esa versión, las ganancias se repartirían en un 70% para Kunz y un 30% para Molina.
La investigación también incorporó declaraciones de otras personas vinculadas con el narcotráfico local que describieron ante la Justicia un presunto sistema de entrega de droga y protección policial.
Entre ellas se encuentra Claudio Antonio “El Viejo” Argañaraz, condenado en 2016 a 12 años de prisión por narcotráfico. “El Viejo” declaró que había trabajado con Kunz y Valdez en actividades vinculadas con la venta de estupefacientes.
También fueron valoradas declaraciones relacionadas con otro condenado por narcotráfico, Luis “Chupete” Villagra, y la supuesta entrega de droga a los policías a cambio de protección.
La acusación contra Valdez es diferente de la formulada contra Kunz. El subcomisario no está acusado como organizador de la estructura, sino como partícipe necesario en la comercialización de estupefacientes agravada, además de la acusación por sustracción de medios de prueba.
Según la hipótesis judicial, su intervención habría sido necesaria en algunas de las maniobras investigadas.
Uno de los episodios que lo vincula directamente con la causa es el procedimiento de marzo de 2018, en el que se investiga la presunta sustracción de cuatro panes de marihuana antes de que fueran incorporados formalmente como prueba.
El expediente también reconstruye otros hechos en los que Valdez habría utilizado su condición de integrante de Drogas Peligrosas para favorecer a personas vinculadas con la comercialización de estupefacientes.
Entre ellos se encuentra un episodio ocurrido en diciembre de 2018, cuando, según la acusación, intervino durante un procedimiento de Seguridad Vial en El Portezuelo para evitar que fuera requisado el vehículo de una persona con la que mantenía contacto y que, de acuerdo con la investigación, transportaba cocaína.
Esa persona era Ricardo “Gordo Richard” Altamiranda, un hombre con causas por narcotráfico que fue detenido cinco días después de que cayeran Kunz y Valdez. Actualmente cumple una pena de 4 años y medio impuesta en abril de 2024.
A “Rulo” también se le atribuye haber advertido a personas investigadas sobre allanamientos inminentes.
Ahora deberá intervenir el Tribunal Oral Federal
La causa contra Kunz y Valdez se conformó a partir de distintos elementos incorporados durante la investigación, entre ellos audios, escuchas telefónicas, declaraciones testimoniales y el análisis de procedimientos realizados durante los años en los que ambos integraban la Dirección de Drogas Peligrosas.
Kunz había sido designado jefe de esa dependencia a fines de 2013. Para julio de 2019, cuando el audio que lo involucraba comenzó a circular públicamente, ya se desempeñaba como subjefe de la Policía de la Provincia.
Valdez, por su parte, desarrolló funciones como subcomisario e investigador dentro de la misma Dirección.
Con la elevación de la causa a juicio, será ahora el Tribunal Oral Federal el encargado de analizar la prueba reunida y determinar la responsabilidad penal de ambos policías.