Estados Unidos no descarta nuevos ataques contra Irán y advierte que está preparado para actuar
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que Washington mantiene abierta la posibilidad de realizar ataques militares contra Teherán. La advertencia se produjo mientras la administración de Donald Trump profundiza su presión económica y aumenta la tensión en torno al Estrecho de Ormuz.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió este lunes que la administración de Donald Trump no descarta ejecutar nuevos ataques militares contra Irán, mientras Washington avanza con una campaña de presión económica contra Teherán.
Durante una presentación en Oshkosh, Wisconsin, en el marco de la gira del Pentágono denominada “Arsenal of Freedom”, Hegseth sostuvo que las fuerzas estadounidenses están preparadas para actuar y dejó abierta la posibilidad de una escalada militar en el conflicto, que ya suma seis meses de hostilidades.
“De ninguna manera estamos descartando el uso de ataques cinéticos en cualquier punto del Estrecho de Ormuz o en los alrededores de Irán”, afirmó el funcionario.
Hegseth señaló que la presión económica es actualmente el instrumento que más daño provoca al régimen iraní, aunque advirtió que Estados Unidos podría recurrir a acciones militares si considera necesario.
“Si necesitamos usar ataques cinéticos, los usaremos. Si Irán es tan imprudente como para sobrestimar su posición o meterse con el ejército estadounidense, haremos lo que tengamos que hacer”, expresó.
Las declaraciones se conocieron horas después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunciara la denominada “Operación Economic Outcast”, una campaña de sanciones dirigida contra Irán. Bessent advirtió a los países que mantienen vínculos financieros con Teherán que deberán cortar esas relaciones o enfrentar las consecuencias de Washington.
“Esperaría que, muy pronto, si no responden, verán las ramificaciones de sus acciones”, señaló Bessent.
La presión sobre el Estrecho de Ormuz
Hegseth también se refirió al Estrecho de Ormuz, una de las principales vías marítimas vinculadas al transporte de petróleo a nivel mundial, y reivindicó el control estadounidense sobre esa zona.
“Irán no puede hacer pasar nada; nosotros sí podemos. La economía mundial lo sabe, y ellos apostaron fuerte a controlarlo y no pueden”, sostuvo.
El secretario de Defensa aseguró que el bloqueo naval estadounidense es “a prueba de balas” y que el petróleo continúa fluyendo a través del estrecho.
Sin embargo, los datos de la firma de rastreo de embarcaciones Kpler muestran una fuerte reducción del tránsito. Solo cinco buques cruzaron el estrecho el domingo, frente a los 25 del sábado y los 21 del viernes.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que, desde la reanudación del bloqueo naval en el Mar Arábigo, las fuerzas estadounidenses redirigieron 71 buques comerciales, inhabilitaron tres y abordaron otros dos. Además, más de 40 embarcaciones con ayuda humanitaria recibieron autorización para atravesar la zona.
Irán rechazó las advertencias de Washington
Desde Teherán, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, rechazó las advertencias estadounidenses y cuestionó la capacidad económica de Washington para profundizar el aislamiento de Irán.
“Los estadounidenses saben que nadie compra sus bravatas; Estados Unidos no está en posición económica de restringir aún más sus relaciones con otros países”, escribió Qalibaf en su cuenta de X.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, también respaldó la postura de la administración Trump y aseguró que el objetivo del presidente estadounidense es terminar con la amenaza nuclear iraní.
“El presidente ha dejado claro que verá el fin de la amenaza nuclear iraní. Verá ese objetivo cumplido de una u otra manera”, afirmó.
Pigott diferenció además la estrategia de Trump de la de anteriores presidentes estadounidenses: “Los presidentes del pasado simplemente identificaron la amenaza. El presidente Trump está tomando medidas para evitar que se convierta en realidad”.