
La rápida decisión de un director permitió salvar a 900 alumnos durante una inundación en Nepal
Rajendra Dawadi ordenó evacuar la escuela hacia una zona elevada antes de que un torrente de agua, lodo y escombros destruyera el edificio.
El director de una escuela de Nepal tomó una decisión de emergencia que permitió poner a salvo a al menos 900 estudiantes antes de que una inundación repentina arrasara con el establecimiento.
Rajendra Dawadi se encontraba en la Escuela Secundaria Tribhuvan Trishuli, en el valle de Trishuli, cuando recibió una alerta sobre la llegada inminente de las aguas. Ante la confirmación de la emergencia, hizo sonar la campana y ordenó a alumnos y personal que abandonaran el edificio y se dirigieran hacia un terreno más elevado.
“Decidí de inmediato suspender... la escuela y (sacar a los niños)”, declaró Dawadi a medios locales.
Mientras seguía a los estudiantes hacia una colina cercana, el nivel del agua aumentaba detrás de ellos. Desde la zona segura, el director observó cómo el edificio era arrastrado por un torrente de agua, barro y escombros.
Una evacuación que evitó una tragedia mayor
La escuela contaba con 1.643 estudiantes y al menos 900 se encontraban allí aquella mañana. Dawadi decidió evacuar a quienes ya estaban en el establecimiento y también se comunicó con los conductores de los autobuses para indicarles que únicamente se detuvieran en lugares seguros.
En uno de los momentos más críticos, un autobús cargado de estudiantes llegó al establecimiento. El director ordenó al conductor que regresara y el vehículo logró cruzar un puente recién construido. Poco después, el antiguo puente colapsó.
Dos integrantes del personal de la escuela no consiguieron escapar y permanecen desaparecidos.
La destrucción tuvo además un fuerte impacto personal para Dawadi, quien estudió y posteriormente trabajó como docente en ese mismo establecimiento.
“No tengo palabras. Recibí educación en esa escuela. Y di educación en esa escuela”, expresó.
Miles de chicos quedaron sin aulas
La destrucción de la Escuela Secundaria Tribhuvan Trishuli se produjo en medio de un desastre que afectó distintas zonas de Nepal y China. Las inundaciones repentinas fueron provocadas por el colapso de un glaciar en el Himalaya y dejaron más de 900 muertos, mientras que más de 4.700 personas continúan desaparecidas.
En el norte de Nepal, miles de niños quedaron además sin espacios donde continuar sus clases. Según Save the Children, al menos 69 escuelas fueron completamente destruidas, afectando la educación de casi 19.000 estudiantes.
Días después de la inundación, Dawadi regresó al establecimiento y fue recibido por familiares de los alumnos que había evacuado. “Sus padres me abrazaron, lloraron conmigo”, relató.
La estudiante Suvina Tamang, de 14 años, contó que el edificio de tres pisos fue arrastrado poco después de que todos los alumnos fueran evacuados. “Le daré las gracias cuando lo vea”, afirmó.
Aunque recibió numerosos elogios por su reacción, Dawadi evita considerarse un héroe y sostiene que rescatar a sus estudiantes era parte de su deber.
Ahora reclama apoyo psicológico para los alumnos y el reinicio de las clases, incluso en instalaciones temporales. También pidió al gobierno de Nepal que reconstruya las escuelas y garantice el regreso de los niños a las aulas.