
Denuncian presuntos abusos y expulsiones ilegales contra migrantes en Ceuta
Amnistía Internacional documentó testimonios sobre agresiones físicas, humillaciones y expulsiones sumarias que atribuye a integrantes de las Fuerzas Armadas españolas.
Amnistía Internacional denunció presuntas torturas, agresiones y expulsiones ilegales contra migrantes en Ceuta, a partir de una investigación realizada entre el 10 y el 15 de septiembre.
El trabajo de la organización se basó en decenas de entrevistas y 22 testimonios directos. Según sus conclusiones, los relatos documentan agresiones físicas y situaciones de perfilamiento racial que podrían responder a un patrón.
Entre los casos registrados, un migrante en silla de ruedas aseguró que un militar lo empujó desde una altura de seis metros, provocándole lesiones graves y sin recibir posteriormente la atención médica correspondiente.
Otros jóvenes relataron haber recibido golpes con porras y puñetazos mientras se encontraban inmovilizados con precintos. Los episodios fueron atribuidos a integrantes de los Regulares y de la Legión.
Denuncias en la frontera
La investigación también señaló presuntas expulsiones ilegales en la frontera. De acuerdo con los testimonios y videos recopilados, soldados encapuchados actuarían durante la noche, agredirían a migrantes y utilizarían spray irritante para acelerar su expulsión por la valla del Tarajal.
Un ciudadano de Yemen relató que fue trasladado por la fuerza y entregado a la Policía marroquí sin que se le permitiera solicitar protección internacional.
La organización también denunció situaciones de hostigamiento que, según su investigación, tendrían características racistas y xenófobas. Las restricciones de circulación no afectarían únicamente a migrantes, sino también a ciudadanos de Ceuta.
Durante el trabajo de campo, integrantes del equipo investigador aseguraron haber sido sometidos a identificaciones policiales y haber recibido insultos por parte de militares después de cuestionar estas prácticas.
Ante una consulta sobre la expulsión de personas de determinados espacios públicos, uno de los efectivos habría respondido: “Tenemos órdenes para que no se sientan cómodos”.
Reclamos por la falta de protección
Amnistía Internacional también advirtió sobre presuntas vulneraciones del derecho de asilo. Según la investigación, personas procedentes de países en conflicto, entre ellos Somalia y Yemen, ingresaron a Ceuta antes de julio y todavía no habían podido acceder a los procedimientos formales.
La organización sostuvo que las instituciones no realizaron las entrevistas obligatorias destinadas a detectar situaciones de vulnerabilidad y tampoco brindaron información suficiente.
La situación también alcanzaría a menores no acompañados. De acuerdo con los datos mencionados en la investigación, hay 2.383 menores identificados oficialmente, de los cuales entre 500 y 700 permanecerían en las calles sin asistencia estatal.
Algunos niños de apenas 12 años relataron que concurren diariamente a dependencias policiales en busca de refugio, pero que los agentes los rechazan de manera reiterada.