
INVESTIGAN POR QUÉ UN CONDENADO A PERPETUA ESTABA FUERA DEL PENAL CUANDO MURIÓ
Ángel Custodio “Tico” Quinteros fue encontrado sin vida en su vivienda de Las Tunas. Cumplía una condena por el asesinato de su esposa, Susana Villagra.
Ángel Custodio “Tico” Quinteros, de 67 años, fue encontrado muerto durante la mañana de ayer en su domicilio de Las Tunas, departamento Santa Rosa. El hombre tenía una condena firme a prisión perpetua por el asesinato de su esposa, Susana Villagra, cometido en 2019. La Justicia provincial investiga las causas del fallecimiento y bajo qué régimen se encontraba fuera del penal de Miraflores.
El procedimiento comenzó tras una alerta vecinal que motivó la intervención de efectivos de la Policía de la Provincia. Una vez constatada la muerte, la delegada judicial Luna Castro se presentó en el lugar junto con peritos forenses. Entre las medidas ordenadas se encuentran la preservación y la inspección de la vivienda, además de una autopsia para determinar la causa y la data del deceso y establecer si existen signos de violencia externa.
La investigación también incluye pedidos de informes al Juzgado de Ejecución Penal y al Servicio Penitenciario Provincial para precisar las condiciones administrativas y judiciales que permitían que Quinteros permaneciera en su domicilio. En 2020, al comienzo de la emergencia sanitaria, su defensa había solicitado que accediera a la prisión domiciliaria por razones de salud y riesgo etario ante la pandemia, pero el tribunal rechazó ese planteo.
Quinteros fue condenado el 28 de febrero de 2020 por la Cámara Penal de Tercera Nominación. El crimen ocurrió el 27 de marzo de 2019 en la vivienda familiar situada sobre la Ruta Provincial N° 12, en Las Tunas. Durante el juicio se estableció que, después de una discusión, atacó a Villagra, de 59 años, con un palo de mortero de aproximadamente 60 centímetros y le causó graves lesiones en el cráneo y el rostro. La mujer murió mientras era trasladada al Hospital San Juan Bautista.
El tribunal integrado por Jorge Palacios, César Marcelo Soria y Patricia Olmi le impuso prisión perpetua por “homicidio calificado por mediar una relación de pareja”. La querella sostuvo que el hecho ocurrió dentro de un contexto de violencia de género, pero los jueces desestimaron el agravante específico de femicidio por la falta de antecedentes o denuncias policiales previas incorporadas al expediente.