
IRÁN AMENAZÓ CON RESPUESTAS MÁS DURAS ANTE NUEVOS ATAQUES DE ESTADOS UNIDOS
Teherán anunció que abandonará las represalias proporcionales y establecerá una zona restringida cerca del estrecho de Ormuz. Washington negó que una embarcación estadounidense haya sido atacada.
Irán advirtió este domingo 6 de septiembre que responderá con mayor intensidad ante cualquier nuevo ataque de Estados Unidos. Mohamad Baqer Qalibaf, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, anticipó represalias “más rápidas, más intensas y más dolorosas” contra las ofensivas dirigidas a los intereses o la seguridad de su país.
Durante un discurso difundido por medios iraníes, Qalibaf aseguró que “la era de las respuestas proporcionales terminó”. La advertencia se produjo mientras ambos países continúan sin alcanzar una solución diplomática al conflicto, iniciado el 28 de febrero con ataques israelíes y estadounidenses contra Irán.
Los enfrentamientos habían disminuido durante más de un mes, pero volvieron a intensificarse después de que Estados Unidos bombardeara instalaciones iraníes ubicadas cerca del estrecho de Ormuz el 30 de agosto. Desde entonces, las hostilidades se concentraron principalmente en las aguas del Golfo.
En paralelo, Teherán anunció que establecerá en los próximos días una nueva zona restringida en las inmediaciones del estrecho. Mohsen Rezai, también secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, explicó que el área comenzará en la línea del bloqueo impuesto por la Armada estadounidense e incluirá sectores del Golfo. Advirtió que cualquier barco que ingrese será incorporado a una lista de sanciones.
Los Guardianes de la Revolución aseguraron que atacaron un vehículo militar estadounidense no tripulado que intentaba ingresar en la zona protegida. Estados Unidos rechazó esa versión. Tim Hawkins, portavoz del Mando Central estadounidense para Oriente Medio, la calificó como una “mentira total” y afirmó que ninguna embarcación de su país había sido atacada durante la jornada.
El anuncio iraní se suma al bloqueo de Ormuz decretado por Teherán y al cerco estadounidense sobre los puertos de Irán. En ese contexto, el tráfico marítimo permanece reducido en una zona de importancia para el transporte internacional de petróleo y otros productos energéticos.