
LA INFLACIÓN BAJÓ AL 1,7%, PERO CUATRO AMENAZAS PODRÍAN FRENAR LA DESACELERACIÓN
El petróleo, los alimentos, las tarifas y el dólar serán determinantes para que el Gobierno logre mantener el índice por debajo del 2% mensual.
La inflación de agosto fue del 1,7%, el registro más bajo de 2026, en un contexto de estabilidad cambiaria y control monetario. Sin embargo, los alimentos aumentaron un 1,8% y la Canasta Básica Total, utilizada para medir el umbral de pobreza, subió un 2,6%.
El Gobierno busca sostener la inflación por debajo del 2% mensual durante el resto del año. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado proyectó variaciones de entre 1,6% y 1,8% para los próximos meses.
Uno de los principales riesgos es el precio del petróleo. El barril de Brent alcanzó los USD 105 después de nuevos enfrentamientos en la zona del Golfo Pérsico. Si permanece por encima de los USD 100, podría aumentar la presión sobre los combustibles.
Los alimentos también generan preocupación. Los primeros relevamientos de septiembre mostraron una suba semanal más marcada, mientras que la carne podría aumentar por factores estacionales relacionados con una mayor retención de vientres durante la primavera y por el récord de exportaciones.
Las tarifas fueron el rubro con mayor aumento en agosto, con un 2,8%, aunque los ajustes previstos para septiembre son menores. El dólar, por su parte, subió poco más del 1% durante agosto, por debajo del IPC. En paralelo, el Banco Central redujo la compra de divisas en septiembre e interviene mediante futuros y bonos ajustados al tipo de cambio para disminuir la demanda de dólares oficiales.