
La Unión Africana pidió frenar la escalada de violencia en el norte de Etiopía
La toma de tres aeropuertos por fuerzas de Tigré provocó la suspensión de vuelos civiles y elevó la tensión entre las autoridades regionales y el Gobierno federal.
La Unión Africana (UA) pidió máxima contención y una desescalada inmediata en el norte de Etiopía luego de que fuerzas del Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF) tomaran el control de los aeropuertos de Mekelle, Axum y Shire.
La ocupación de las terminales también incluyó la retención de personal federal y derivó en la interrupción de las conexiones aéreas civiles en la región.
El presidente de la Comisión de la Unión Africana, Mahmoud Ali Youssouf, expresó su preocupación por el aumento de las tensiones y reclamó a las partes que eviten cualquier acción que pueda profundizar el conflicto.
Además, pidió retomar de manera inmediata las conversaciones directas en el marco del Acuerdo de Pretoria, firmado en 2022 para poner fin a la guerra entre el Gobierno federal etíope y las autoridades de Tigré.
Suspensión de vuelos
La situación de seguridad llevó a Ethiopian Airlines a cancelar temporalmente todos sus vuelos con origen o destino en Tigré. La suspensión alcanzó los servicios hacia Mekelle, Axum y Shire, sin una fecha establecida para su reanudación.
La medida afectó las conexiones entre la región y Adís Abeba, en medio del incremento de las tensiones entre el TPLF y el Gobierno encabezado por el primer ministro Abiy Ahmed.
Las autoridades de Tigré anunciaron el comienzo de una “guerra defensiva” y acusaron al Ejecutivo federal de realizar ataques contra la región mediante aviación, drones, artillería pesada y una ofensiva terrestre.
El Gobierno etíope, en cambio, acusó al TPLF de conformar una alianza militar con Eritrea y con una nueva coalición opositora que, según las autoridades, busca derrocar a la Administración central.
Advertencia de Estados Unidos
La Embajada de Estados Unidos en Etiopía informó que seguía los reportes relacionados con la toma de los aeropuertos.
Ante el deterioro de la seguridad, Washington prohibió a su personal oficial viajar a las regiones de Tigré y Afar y recomendó a sus ciudadanos no desplazarse hacia esas zonas.
También pidió mantenerse informado mediante medios locales y consultar con las aerolíneas ante posibles modificaciones en los vuelos.
La representación diplomática advirtió además que las comunicaciones telefónicas y por internet podrían interrumpirse sin previo aviso. Entre sus recomendaciones incluyó evitar concentraciones de personas, revisar los planes de seguridad y contemplar alternativas para abandonar la zona en caso de ser necesario.
El antecedente de la guerra de Tigré
La nueva escalada reavivó las preocupaciones sobre un posible retorno de la violencia a Tigré, una región que todavía enfrenta las consecuencias del conflicto desarrollado entre noviembre de 2020 y noviembre de 2022.
Durante esa guerra, las fuerzas federales combatieron contra el TPLF con respaldo de milicias locales y tropas eritreas. Se estima que el enfrentamiento dejó al menos 600.000 muertos.
El Acuerdo de Pretoria permitió detener los principales combates, aunque su implementación estuvo marcada por obstáculos políticos y de seguridad que mantuvieron las diferencias entre las partes.
Etiopía también enfrenta otros focos de violencia. En Oromía, las fuerzas federales mantienen enfrentamientos con el Ejército de Liberación Oromo, organización que el Gobierno declaró terrorista en 2021.