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MAIRA CABRERA LLEVA 29 DÍAS DESAPARECIDA: CEJAS NEGÓ LAS ACUSACIONES DE SU FAMILIA

La expareja fue la última persona que reconoció haberla visto el 10 de agosto en Telaritos. Aseguró que la joven subió a un camión y se marchó.

MAIRA CABRERA LLEVA 29 DÍAS DESAPARECIDA: CEJAS NEGÓ LAS ACUSACIONES DE SU FAMILIA

La expareja fue la última persona que reconoció haberla visto el 10 de agosto en Telaritos. Aseguró que la joven subió a un camión y se marchó.

Eduardo Cejas, expareja de Maira Cabrera y última persona que admitió haberla visto antes de su desaparición, rechazó las acusaciones realizadas por la familia de la joven. Maira tiene 27 años y permanece desaparecida desde el 10 de agosto, cuando viajó desde Casa de Piedra hasta Telaritos, departamento Capayán.

Representado por el abogado Luis Tula, quien cumplió una condena por el crimen de María Soledad Morales, Cejas negó mantener una relación con Maira y aseguró que nunca convivieron. También puso en duda ser el padre de uno de sus hijos, pese a que la familia sostiene que ambos mantuvieron una relación durante diez u once años.

Cejas reconoció que vio a Maira durante la tarde del 10 de agosto, pero afirmó que después la joven subió a un camión y se fue. Según su relato, ella le dijo que le enviaría un mensaje cuando regresara al día siguiente. También aseguró que la Policía y el personal judicial revisaron varias veces la construcción donde vive, las cisternas, el estanque y los lugares en los que cuida cabras y ganado vacuno.

La familia indicó que Maira había viajado para pedirle dinero a Cejas porque luego pretendía trasladarse a Santiago del Estero para visitar a sus hijos. El hombre negó esa versión y también rechazó haberla amenazado o maltratado. Afirmó que nunca discutió con ella y sostuvo que desconoce qué ocurrió después de verla partir.

Lourdes, hermana de Maira, relató un episodio anterior en el que Cejas presuntamente le envió mensajes con amenazas de muerte. También explicó que la joven solía viajar con camioneros hacia distintas provincias y que siempre avisaba adónde iba, cuándo llegaba y qué día regresaría. Los trabajadores le entregaban dinero, alimentos y ropa para ayudar a su familia. Maira salió de su casa únicamente con la ropa que llevaba puesta y el dinero necesario para pagar el boleto hasta Telaritos. Desde entonces, no volvió a comunicarse con sus familiares.

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