
PISA 2025: EXPERTOS APUNTAN A LAS PANTALLAS, LA FALTA DE LECTURA Y LAS POLÍTICAS DISCONTINUAS
Especialistas analizaron el retroceso educativo en América Latina. Reclaman fortalecer la enseñanza básica, mejorar la formación docente y sostener las medidas durante varios años.
Los resultados de las pruebas PISA 2025 volvieron a mostrar dificultades en el aprendizaje de los estudiantes de América Latina. Cinco especialistas coincidieron en que la región necesita recuperar habilidades fundamentales en lectura y matemática, reforzar la capacitación docente y mantener políticas educativas que no cambien con cada gobierno.
La exministra de Educación de Colombia María Victoria Angulo señaló que la pandemia tuvo un fuerte impacto debido al cierre prolongado de las escuelas y a las desigualdades para continuar estudiando. Sin embargo, aclaró que ese factor no explica por sí solo los resultados. También mencionó la pérdida del hábito de lectura, el aumento del tiempo frente a pantallas, los problemas de concentración y un menor acompañamiento familiar.
Mercedes Mateo Díaz, responsable del área de Educación del Banco Interamericano de Desarrollo, advirtió que la reducción de la distancia entre América Latina y los países de la OCDE no responde a una mejora regional, sino al retroceso de los sistemas con mejores resultados. Indicó que la región invierte por estudiante casi cuatro veces menos que la OCDE, aunque sostuvo que el problema también incluye el uso de los recursos, la preparación de los docentes y el aprovechamiento de las horas de clase.
Fernando Valenzuela Migoya explicó que las mayores dificultades de lectura aparecen cuando los alumnos deben interpretar textos extensos, relacionar diferentes fuentes y mantener la atención. También señaló que los docentes dedican cada vez más tiempo a controlar el orden dentro del aula. Emiliano Pereiro, de Ceibal, remarcó que los problemas de comprensión lectora y matemática se conocen desde hace años, pero no fueron enfrentados con medidas sostenidas.
Los especialistas advirtieron además sobre el uso de herramientas digitales para reemplazar tareas que requieren leer, escribir y razonar. Plantearon que la tecnología debe servir para fortalecer el aprendizaje y no para evitar el esfuerzo intelectual.
Entre las medidas prioritarias señalaron la enseñanza de habilidades básicas desde los primeros años, el acompañamiento permanente a los docentes y las evaluaciones frecuentes. También propusieron utilizar los resultados para detectar dificultades e intervenir antes de que se acumulen durante la trayectoria escolar.