
Una boda terminó en una pelea entre familiares y versiones cruzadas sobre una supuesta infidelidad
La celebración en Galicia derivó en discusiones, destrozos y enfrentamientos entre invitados. El novio luego negó que su esposa le hubiera sido infiel y aseguró que continúan juntos.
Una boda celebrada en una casona restaurada del siglo XVII, en Galicia, España, terminó con fuertes discusiones, enfrentamientos entre familiares y la intervención de la Guardia Civil.
Según las primeras versiones, el conflicto comenzó cuando la novia, de nacionalidad colombiana, le habría reclamado a su esposo 40.000 euros correspondientes a los regalos recibidos durante la celebración, en el marco de un supuesto acuerdo nupcial previo.
El hombre se habría negado a entregar el dinero y la discusión entre ambos fue aumentando de intensidad. La situación incluyó gritos, roturas de platos y copas y enfrentamientos físicos entre familiares.
Cuando los agentes de la Guardia Civil llegaron al lugar, la pelea ya había finalizado. Sin embargo, pudieron observar los daños provocados en el salón. Ninguna de las familias presentó una denuncia formal.
Una supuesta infidelidad durante la celebración
La situación tomó otra dimensión a partir de una versión que señalaba que la novia, luego de reconocer que había consumido mucho alcohol durante la boda, habría mantenido un encuentro sexual con uno de los trabajadores encargados de la organización del evento.
De acuerdo con esa versión, ambos se habrían dirigido a los baños durante la celebración.
Posteriormente, la mujer habría pedido el divorcio, aunque su esposo se habría negado. La postura del hombre también habría generado el enojo de integrantes de su propia familia.
El novio negó la separación
Tras la repercusión que alcanzó el caso, el recién casado utilizó sus redes sociales para brindar su versión y negó que hubiera ocurrido una infidelidad.
El hombre aseguró que él y su esposa nunca se separaron durante la celebración y sostuvo que continúan juntos y viviendo en A Coruña.
También reconoció que hubo enfrentamientos durante la boda, aunque negó que hayan ocurrido de la manera en que fueron relatados inicialmente.
Según explicó, uno de los primeros episodios se produjo cuando su hermana, que estaría enferma, le tapó la boca a su esposa mientras hablaba. El hermano de la novia habría reaccionado ante esa situación y se produjo una pelea.
Más tarde ocurrió otro enfrentamiento, que el propio novio describió como una situación “más gorda”. En ese episodio, dos invitadas se habrían tomado del pelo en las inmediaciones del lugar donde se desarrollaba la celebración.
De esta manera, el recién casado rechazó las versiones sobre una separación posterior a la boda y sostuvo que la pareja permanece unida.