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Vanesa Bella sobrevivió a tres disparos y convirtió su historia de dolor en un nuevo comienzo

La creadora de Cocina Astuta fue tomada de rehén por su padre de crianza a los 21 años. Años después descubrió quién era su padre biológico y construyó su propio camino.

Vanesa Bella sobrevivió a tres disparos y convirtió su historia de dolor en un nuevo comienzo

La creadora de Cocina Astuta fue tomada de rehén por su padre de crianza a los 21 años. Años después descubrió quién era su padre biológico y construyó su propio camino.


Vanesa Bella tiene actualmente 2,3 millones de seguidores en Instagram y una comunidad cercana a los cuatro millones si se suman todas sus plataformas. También creó Cocina Astuta, una empresa dedicada a productos para la organización de la alimentación, y trabaja en un libro para Editorial Planeta.

Sin embargo, detrás de sus recetas y videos existe una historia familiar atravesada por la violencia, la pérdida y una posterior reconstrucción personal.

Ocho horas encerrada con su padre

En 2009, cuando tenía 21 años, Vanesa estudiaba para ser maestra jardinera y era madre de Homero, que tenía tres años. Su padre de crianza, Cacho, atravesaba una profunda depresión y había expresado amenazas contra su esposa, Claudia, y contra Vanesa.

El hombre también tenía armas y había manifestado intenciones de suicidarse. Ese día le pidió a Vanesa que lo acompañara a un hospital psiquiátrico para internarse.

Junto con su tía Marta, Vanesa lo llevó hasta un establecimiento público de Los Polvorines. Allí explicó a una psiquiatra lo que estaba ocurriendo. La profesional indicó que Cacho no podía conservar armas y que debía entregárselas al regresar a su casa.

Al llegar, la tía de Vanesa le preguntó si quería que se quedara. Ella decidió que se fuera.

Mientras preparaba arroz con leche para Cacho, escuchó la llave de la puerta y luego un ruido proveniente del ropero, donde sabía que había un arma.

Su padre apareció armado y le exigió que llamara a su madre. Vanesa también logró comunicarse con Cristian, el padre de Homero.

Cristian llegó a la vivienda e intentó entrar por el fondo. Cacho lo vio, le apuntó y efectuó varios disparos alrededor de Vanesa, que se refugió debajo de una mesa.

La calle había sido vallada y había policías y efectivos del Grupo Halcón en la zona. Vanesa permaneció encerrada con su padre desde el mediodía hasta aproximadamente las ocho de la noche.

Durante esas horas, Cacho llamó a familiares para despedirse y tomó una gran cantidad de medicación psiquiátrica. Vanesa también tomó una pastilla y terminó quedándose dormida.

Despertó mientras su padre le disparaba

Cacho llevó a Vanesa hasta una habitación. Ella se despertó cuando su padre comenzó a dispararle.

El hombre efectuó cinco disparos y tres alcanzaron a Vanesa. Uno le perforó el pulmón, otro quedó alojado en la axila y el tercero le rozó un brazo. El proyectil que quedó en su cuerpo todavía permanece allí.

Herida, Vanesa logró llegar hasta el living arrastrándose por el piso. Allí encontró a Cacho gravemente herido después de haberse disparado.

Con el teléfono inalámbrico, llamó a Cristian para pedirle ayuda. Poco después perdió el conocimiento.

Cuando despertó estaba en un hospital. Había sobrevivido.

Regresó a la casa donde casi muere

Apenas veinte días después, todavía con las vendas puestas, Vanesa regresó a la vivienda en la que había ocurrido todo. No lo hizo porque quisiera volver, sino porque era el lugar que tenía para vivir.

Después del episodio comenzó a sufrir ataques de ansiedad y atravesó un período en el que recurrió a fiestas, marihuana y alcohol. No realizaba tratamiento psicológico y creía que estaba bien hasta que sufrió su primer ataque de pánico en un supermercado mientras estaba con su hijo.

También permaneció tres años distanciada de su madre. Con el tiempo ambas lograron recomponer el vínculo.

Vanesa terminó el profesorado y trabajó durante seis años como maestra jardinera. Más adelante se incorporó a una empresa relacionada con suplementos y nutrición, donde creó un Fit Club que llegó a reunir a más de 200 personas.

“Creo que el dolor hay que aceptarlo, sentirlo y atravesarlo”, sostuvo.

La verdad sobre su padre biológico

La historia familiar de Vanesa también guardaba otro secreto.

Desde pequeña había mantenido un vínculo especial con Lito, un hombre al que consideraba su tío. Cuando ella tenía cinco años, él se fue de su vida.

A los ocho años, Vanesa le preguntó a su madre por qué hablaban de adoptar un hijo si ella ya era hija de la pareja. Claudia nunca respondió aquella pregunta.

Décadas más tarde, un filtro de Snapchat hizo que Vanesa notara un fuerte parecido entre su rostro y el de Lito. Poco después, su madre finalmente le reveló la verdad.

Claudia le contó que, después de atravesar tratamientos de fertilidad y durante una crisis con Cacho, había tenido un encuentro con Lito y había quedado embarazada. Cacho desconocía la verdadera identidad del padre.

Vanesa consiguió el teléfono de Lito y comenzó a comunicarse con él. Durante casi dos años evitó hacerle directamente la pregunta que necesitaba responder.

La confirmación llegó durante un viaje a Corrientes. Después de hablar con Micaela, una de las hijas de Lito, Vanesa comprendió que ella también conocía la historia.

Finalmente se sentó frente a Lito y le preguntó si era su padre.

La respuesta fue afirmativa.

Lito le confirmó que era su padre biológico y que nunca había ocultado su existencia a sus otras hijas.

El nacimiento de Cocina Astuta

Después de atravesar diferentes etapas de su vida, Vanesa encontró en la cocina una nueva forma de construir su futuro.

Durante la pandemia creó los “Desafíos 11 días”, grupos de hasta 500 personas que trabajaban durante once días sobre sus hábitos alimentarios con acompañamiento de nutricionistas.

El crecimiento en redes llegó cuando publicó un video en el que mostraba cómo organizaba su freezer. En seis meses consiguió un millón y medio de seguidores.

Luego escribió ocho libros digitales. El más vendido, Cien recetas para congelar, se convirtió en el ebook más descargado de Argentina.

También creó Cocina Astuta, una empresa que comercializa productos destinados a facilitar la organización de la alimentación, entre ellos picadoras, bolsas herméticas y guías digitales.

Actualmente continúa creando contenido y trabaja en un libro para Editorial Planeta.

Una casa construida alrededor de un árbol

Después de una separación matrimonial, Vanesa decidió cumplir un deseo que tenía desde pequeña: construir una casa en un árbol.

Levantó una habitación alrededor de un pino ubicado en el patio de su vivienda. Allí duerme y trabaja actualmente.

Desde ese espacio comenzó a producir parte de los contenidos que terminarían convirtiéndola en una referente de las redes sociales vinculadas con la cocina y la organización alimentaria.

Años después de la tragedia, también pudo despedir definitivamente a Cacho. Debido a las circunstancias de su muerte, tuvo que esperar diez años para cremar sus restos.

La familia plantó un jacarandá junto a sus cenizas. El árbol creció cerca de la casa del árbol de Vanesa.

Tiempo después, encontró una vieja billetera de Cacho que llevaba años guardada. En su interior había una fotografía de ambos.

Hoy, desde la casa que construyó alrededor de aquel árbol, Vanesa continúa con su vida mientras el jacarandá que recuerda a Cacho sigue creciendo y su vínculo con Lito, su padre biológico, también.

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