
CASO PÍA: MORABITO PIDIÓ EVITAR NUEVAS FORMAS DE VIOLENCIA Y PROTEGER A LOS ADOLESCENTES
El juez de Responsabilidad Penal Juvenil se pronunció sobre el caso de bullying en el Colegio Pía Didoménico y advirtió sobre los riesgos de la exposición pública y las reacciones violentas.
El juez de Responsabilidad Penal Juvenil, Rodrigo Morabito, se expresó sobre el caso de bullying que involucra a alumnas del Colegio Pía Didoménico mediante una carta abierta publicada en su cuenta de Facebook. Bajo el título “Carta a una sociedad indignada”, el magistrado reflexionó sobre las reacciones que generó el episodio y pidió que el reclamo de justicia no derive en nuevas situaciones de violencia.
En su publicación, Morabito reconoció que la indignación social frente a estos hechos es una reacción humana y necesaria, pero advirtió que no debe justificar conductas similares a las que se cuestionan. “Nunca debemos confundir la indignación con el permiso para ejercer más violencia”, sostuvo. Además, señaló que el desafío consiste en evitar que la respuesta colectiva termine reproduciendo aquello que busca condenar.
El magistrado remarcó que detrás del caso hay una adolescente que necesita protección, acompañamiento y escucha, además de hechos que deben investigarse con seriedad. En ese sentido, cuestionó la contradicción de exigir respeto por la privacidad mientras se comparte contenido que profundiza la exposición de las personas involucradas. “Podemos exigir que nadie exponga a otra persona y después compartir, divulgar y reproducir aquello que alimenta esa exposición”, expresó.
Morabito aclaró que su planteo no pretende minimizar la gravedad de lo ocurrido, sino promover una respuesta responsable que garantice la protección de quien sufrió la situación y permita determinar eventuales responsabilidades mediante el debido proceso. “La responsabilidad debe determinarse por las vías correspondientes. El dolor de una víctima no necesita que fabriquemos nuevas víctimas”, afirmó, al insistir en que la búsqueda de justicia no debe provocar nuevos daños.
Finalmente, el juez advirtió que, cuando disminuya la repercusión mediática, los adolescentes involucrados continuarán formando parte de sus familias, escuelas y comunidades. Por eso, llamó a reflexionar sobre las consecuencias de las reacciones sociales y la responsabilidad colectiva en el trato hacia los jóvenes. Cerró su mensaje con la esperanza de que la sociedad todavía esté a tiempo de aprender a relacionarse de otra manera.