
Haití enfrenta una nueva ola de secuestros mientras se prepara para las elecciones
Al menos 81 personas fueron secuestradas entre abril y junio, un 42% más que durante el primer trimestre. Las pandillas también apuntan contra funcionarios y figuras de alto perfil.
La violencia volvió a intensificarse en Haití con un aumento de los secuestros mientras el país se prepara para celebrar elecciones generales, en un contexto marcado por la actividad de grupos criminales y una prolongada crisis institucional.
Entre abril y junio fueron reportados al menos 81 secuestros, un 42% más que durante los primeros tres meses del año. Entre las víctimas se encuentra James Boyard, inspector general de la Policía y jefe de gabinete del Ministerio de Defensa, quien fue secuestrado en junio en Bourdon, un sector de Puerto Príncipe considerado relativamente seguro.
También fueron secuestrados el abogado Caleb Jean-Baptiste y Stéphanie Paultre, directora general de la Oficina Nacional de Colaboración en Educación de Haití.
Una escalada que comenzó hace años
Los secuestros a gran escala comenzaron a aumentar alrededor de 2020. Ese año se registraron 234 casos, frente a los 78 denunciados en 2019.
La cifra continuó creciendo durante los años siguientes. En 2021 fueron reportados 655 secuestros; en 2022, 1.359; y en 2023, 2.490. Durante 2024 se denunciaron al menos 2.058 casos.
En 2025, los registros descendieron hasta 1.268 secuestros, casi un 40% menos que el año anterior. Sin embargo, la cifra actual vuelve a mostrar un incremento y se estima que el número real podría ser mayor debido a que muchas familias evitan denunciar por temor a represalias o a complicar las negociaciones con los secuestradores.
Víctimas de distintos sectores
Los grupos criminales no se limitan a un determinado sector de la población. Entre las víctimas registradas en años anteriores hubo trabajadores, comerciantes, líderes religiosos, docentes, médicos, periodistas, defensores de derechos humanos y ciudadanos extranjeros.
En algunos casos recientes, los secuestradores utilizaron uniformes, vehículos y patentes policiales auténticas o falsificadas para concretar los ataques.
La violencia también alcanzó a Kenscoff, una comunidad agrícola cercana a Puerto Príncipe. Durante el verano, bandas criminales mataron al menos a 164 personas y secuestraron a más de 70. Hasta el momento, fueron liberados seis niños y siete mujeres, mientras que el resto permanece cautivo.
A finales de septiembre, grupos criminales de Petite-Rivière mantuvieron retenidos durante dos días a cientos de civiles, en represalia por la detención de dos integrantes de las bandas por parte de la Policía. El episodio dejó al menos ocho muertos y diez heridos.
Medidas de seguridad
El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, afirmó durante la Asamblea General de Naciones Unidas que recuperar la seguridad es una prioridad.
Según indicó, este año se están capacitando 4.000 nuevos policías y otros 1.500 soldados están próximos a finalizar su formación. También señaló que la Policía Nacional entrenó recientemente a cerca de una docena de agentes especializados en negociaciones con secuestradores.
A su vez, el mandato de una fuerza respaldada por Naciones Unidas para combatir a las pandillas fue renovado por el Consejo de Seguridad. Actualmente cuenta con casi 1.600 efectivos y se prevé un aumento de esa cifra.
Haití se prepara así para unas elecciones generales después de más de una década sin comicios de este tipo y tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021, en un escenario donde la inseguridad continúa afectando a distintos sectores de la sociedad.