
INVESTIGAN MÁS DE 300 MEDICAMENTOS CONTRA EL CÁNCER DE MAMA
Los tratamientos están en distintas etapas de estudio clínico y preclínico. En Argentina se diagnostican alrededor de 21 mil casos al año y la detección temprana sigue siendo fundamental.
Más de 300 medicamentos se encuentran actualmente en distintas etapas de investigación clínica y preclínica para tratar el cáncer de mama, el tumor más frecuente entre las mujeres. En Argentina se diagnostican alrededor de 21 mil nuevos casos por año, una cifra que representa cerca de un tercio de todos los diagnósticos de cáncer en mujeres. Los desarrollos buscan ampliar las alternativas de tratamiento a partir de un conocimiento más preciso de las características de los tumores.
La investigación continúa pese a los avances terapéuticos porque las características biológicas y moleculares de cada tumor pueden condicionar su respuesta al tratamiento. Además, algunos desarrollan resistencia a terapias que inicialmente resultaban efectivas. El estudio de los mecanismos que impulsan el crecimiento de las células malignas permite identificar nuevos blancos terapéuticos, es decir, componentes específicos sobre los que pueden actuar los medicamentos.
A la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y los tratamientos hormonales se sumaron terapias dirigidas contra esos blancos específicos y alternativas relacionadas con la interacción del sistema inmune. Una caracterización cada vez más precisa de los tumores sostiene parte de estos avances y permite desarrollar tratamientos orientados a sus particularidades biológicas.
Entre los principales avances están los medicamentos que actúan sobre HER2, una proteína que aparece aumentada en una proporción significativa de los tumores y favorece su crecimiento. Posteriormente se incorporaron nuevas terapias dirigidas, inmunoterapias y anticuerpos conjugados a droga. Estas alternativas buscan concentrar la acción sobre las células que se pretende atacar y reducir la exposición de los tejidos sanos.
La detección temprana continúa siendo fundamental, aun con la incorporación de nuevas opciones terapéuticas. La mamografía permite identificar lesiones muy pequeñas, incluso antes de que puedan palparse, y comenzar los tratamientos en etapas más tempranas, con mejores perspectivas. La concientización y la realización de controles con la periodicidad correspondiente siguen siendo aspectos centrales para detectar la enfermedad.