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Siete ballenas aparecieron muertas en Puerto Madryn y crece la sospecha de intoxicación por marea roja

La mortandad de ejemplares adultos y juveniles encendió nuevas alertas en las costas de Chubut. Los especialistas analizan muestras para determinar si las biotoxinas naturales están relacionadas con los decesos.

Siete ballenas aparecieron muertas en Puerto Madryn y crece la sospecha de intoxicación por marea roja

La mortandad de ejemplares adultos y juveniles encendió nuevas alertas en las costas de Chubut. Los especialistas analizan muestras para determinar si las biotoxinas naturales están relacionadas con los decesos.

Las costas de Puerto Madryn y Península Valdés atraviesan una temporada inusual por la aparición de ballenas francas australes muertas. En menos de una semana, se registraron siete ejemplares sin vida en distintos puntos del litoral, un escenario que llevó a los científicos a investigar posibles causas ambientales y sanitarias.

Mientras que desde junio los hallazgos correspondían principalmente a crías, durante los últimos días también aparecieron animales juveniles y adultos. Esta diferencia llevó a los investigadores a estudiar los casos por separado, ante la posibilidad de que los decesos respondan a factores distintos.

El investigador del CONICET Mariano Coscarella confirmó la cantidad de ejemplares encontrados, aunque advirtió que el número puede modificarse a medida que avanzan los relevamientos.

Dos líneas de investigación para explicar la mortandad

Los primeros estudios sobre las crías detectaron la presencia de la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, asociada con la enfermedad conocida como erisipela. Según los especialistas, puede provocar infecciones generalizadas, lesiones cutáneas, fallas en distintos órganos y, en los casos más graves, la muerte.

Sin embargo, los hallazgos preliminares en los ejemplares adultos muestran características diferentes. Víctor Fratto, especialista en gestión ambiental, manejo de fauna silvestre y biodiversidad, señaló que los animales examinados presentaban buen estado corporal, estaban bien alimentados y tenían abundante contenido estomacal.

Estas observaciones llevaron a considerar la posible incidencia de una intoxicación por biotoxinas naturales vinculadas con la marea roja, aunque los resultados de laboratorio todavía están pendientes.

Qué buscan determinar los análisis

La investigación contempla dos líneas principales de trabajo para evaluar la hipótesis de intoxicación en los ejemplares juveniles y adultos.

Por un lado, se enviaron muestras de contenido estomacal a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, en su sede de Trelew. El objetivo es identificar los organismos presentes y establecer si hay microalgas capaces de producir biotoxinas.

Por otro, se remitieron muestras de tejidos al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) para detectar posibles toxinas en el organismo de las ballenas.

Los resultados permitirán determinar si existe evidencia que respalde la hipótesis de una intoxicación asociada con la proliferación de microalgas nocivas.

Durante octubre, las ballenas del Golfo Nuevo comienzan a prepararse para trasladarse hacia sus áreas de alimentación y consumen alimento dentro del golfo. En ese proceso podrían ingerir organismos relacionados con la marea roja, una posibilidad que los investigadores buscan confirmar o descartar.

El impacto ambiental también está bajo estudio

Los científicos también analizan si las condiciones ambientales pudieron favorecer la aparición de enfermedades o floraciones algales nocivas.

Entre los factores considerados se encuentran las variaciones en la temperatura del agua, las precipitaciones y otras condiciones meteorológicas que podrían influir en la dinámica de los microorganismos y en la exposición de los animales.

La posible relación con el fenómeno de El Niño también forma parte de las investigaciones. Sin embargo, los especialistas advirtieron que todavía no hay resultados que permitan establecer un vínculo directo entre este fenómeno climático y la mortandad.

El Gobierno de Chubut informó que el operativo sanitario incorporará progresivamente análisis de agua y moluscos en los golfos Nuevo y San José. Las tareas incluyen necropsias, extracción de muestras y relevamientos costeros para mejorar el seguimiento de los casos.

Los resultados podrían demorar entre un mes y un mes y medio, debido a los procedimientos de laboratorio y al estado de conservación de algunos ejemplares encontrados después de varios días en el agua.

Los antecedentes y la magnitud del fenómeno

El censo realizado en septiembre registró 1.375 ballenas francas australes en las costas de Chubut, entre ellas 409 crías, según datos del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (Cesimar-Conicet).

Todavía no hay una cifra definitiva de muertes para la temporada, que continúa hasta noviembre. Los especialistas señalaron que los datos deben analizarse en perspectiva histórica y compararse con la cantidad de nacimientos antes de determinar el impacto sobre la población.

En 2012 se documentaron 113 crías muertas, la cifra más alta registrada hasta entonces para esta población. Los registros preliminares de 2026 sugieren un episodio de mayor escala, aunque todavía se necesitan evaluaciones completas para establecer su alcance.

También existen antecedentes de mortalidad asociados con biotoxinas naturales en los golfos de la región durante 2022 y 2024. Estos episodios forman parte de los datos que los investigadores consideran para comprender lo que ocurre en la temporada actual.

Piden no acercarse a las ballenas varadas

Mientras continúan los estudios, las autoridades solicitaron a la población que no toque ni se acerque a las ballenas que aparezcan varadas, estén vivas o muertas, y que mantenga a las mascotas alejadas de la costa.

El retiro de los cuerpos se realiza bajo protocolos sanitarios y de prevención, mientras los equipos científicos siguen con los relevamientos y la toma de muestras para establecer las causas de los decesos.

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