
CATAMARCA PASÓ A ZONAS DE MAYOR PELIGROSIDAD SÍSMICA Y DEBERÁ REFORZAR LOS CONTROLES EDILICIOS
El Instituto Nacional de Prevención Sísmica actualizó el mapa nacional después de 43 años. El Valle Central quedó comprendido en la Zona 3, mientras que el sector cordillerano alcanzó la Zona 4, de máxima peligrosidad.
La provincia de Catamarca registró un cambio significativo en su clasificación sísmica tras la actualización del mapa nacional elaborado por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). La nueva categorización, difundida este 4 de noviembre, ubica gran parte del territorio provincial en la Zona 3, considerada de peligrosidad elevada, mientras que la región cordillerana, desde la sierra de Ambato hacia el oeste, pasó a integrar la Zona 4, correspondiente al nivel máximo de peligrosidad.
La modificación representa la primera actualización oficial del mapa desde 1983. La Zona 3 comprende actualmente el Valle Central y los valles intermontanos, mientras que la Zona 4 abarca sectores próximos a fallas geológicas activas y al proceso de levantamiento de la Cordillera de los Andes. Esta nueva clasificación plantea mayores exigencias para las construcciones y la necesidad de evaluar las condiciones estructurales de edificios existentes, especialmente iglesias, conventos, viviendas antiguas, puentes y obras públicas.
De acuerdo con los reglamentos de construcción sismorresistente INPRES-CIRSOC 103, las edificaciones ubicadas en la Zona 3 requieren cálculos estructurales más exigentes, con mayores refuerzos de acero y hormigón en vigas y columnas. También se restringe la utilización de mampostería sin encadenados adecuados. En la Zona 4, las exigencias son superiores y contemplan estructuras capaces de soportar deformaciones importantes sin colapsar, mediante sistemas de refuerzo y criterios de resistencia específicos.
La actualización se produce en un contexto de actividad sísmica recurrente en la provincia. Según los datos mencionados por el organismo nacional, durante 2026 se contabilizaron 19 movimientos sísmicos en territorio catamarqueño. Entre los antecedentes más relevantes se encuentra el terremoto del 7 de septiembre de 2004, que alcanzó una magnitud de 6,5 en la escala de Richter y tuvo su epicentro en la sierra de Ambato.
El nuevo mapa reemplaza la división tradicional en grandes zonas por una representación continua basada en valores de aceleración del suelo. Además, el INPRES dispone de una herramienta pública que permite consultar parámetros sísmicos mediante coordenadas geográficas. Esta información facilita a ingenieros, arquitectos y municipios la planificación de obras y la aplicación de criterios de construcción adecuados a la peligrosidad de cada ubicación.