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Metalfor solicitó el concurso preventivo en medio de una profunda crisis financiera y laboral

La fabricante cordobesa de maquinaria agrícola busca reordenar sus deudas y sostener su actividad. Acumula compromisos con 23 bancos por $52.000 millones y redujo su producción a la mitad.

Metalfor solicitó el concurso preventivo en medio de una profunda crisis financiera y laboral

La fabricante cordobesa de maquinaria agrícola busca reordenar sus deudas y sostener su actividad. Acumula compromisos con 23 bancos por $52.000 millones y redujo su producción a la mitad.


Metalfor, la reconocida fabricante de maquinaria agrícola con sede en Marcos Juárez, Córdoba, solicitó la apertura de su concurso preventivo en un intento por reorganizar su situación financiera y garantizar la continuidad de sus operaciones.

La decisión llega después de varios meses de dificultades económicas, caída de la producción, atrasos salariales y desvinculaciones de trabajadores. Según los datos disponibles, la compañía acumulaba deudas con 23 entidades bancarias por aproximadamente $52.000 millones.

A través de un comunicado, la empresa explicó que la presentación judicial busca ordenar sus obligaciones dentro del marco legal y preservar su funcionamiento.

En ese sentido, aclaró que el concurso preventivo no implica el cierre de sus actividades. La fabricación de maquinaria, las entregas, el abastecimiento de repuestos, el servicio técnico y la red comercial continuarán funcionando como parte de su estrategia de continuidad.

La firma también destacó sus más de 50 años de trayectoria, su ingeniería propia y la presencia de una red nacional de comercialización y asistencia técnica.

### Deudas millonarias y producción reducida

El deterioro financiero de Metalfor se profundizó durante el último año. De acuerdo con los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la compañía mantenía compromisos con 23 bancos por unos $52.000 millones.

De ese monto, alrededor de $22.000 millones estaban incluidos en categorías de seguimiento especial y alto riesgo de insolvencia.

A esto se sumaban 558 cheques rechazados por un total de $5.348 millones, de los cuales la empresa había logrado abonar apenas el 11%.

La situación también impactó directamente en su capacidad productiva. Sus dos plantas ubicadas en Marcos Juárez y una tercera en el estado brasileño de Paraná funcionaban al 50% de su capacidad instalada.

Los resultados del primer trimestre de 2026 reflejaron la caída de la actividad: Metalfor vendió 56 unidades, frente a las 116 comercializadas durante el mismo período del año anterior. En cuanto a la fabricación, produjo 38 máquinas, cuando un año antes había alcanzado las 86.

### Atrasos salariales y despidos

En julio de 2026, cuatro meses antes de solicitar el concurso preventivo, la empresa había iniciado un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba.

La presentación estuvo relacionada con las dificultades para cumplir con el pago de los salarios de sus aproximadamente 600 empleados directos.

El mecanismo permite abrir una instancia de negociación entre la empresa, el sindicato y el Estado, con participación de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), para buscar alternativas que eviten despidos o suspensiones masivas.

Sin embargo, una semana después de iniciar ese procedimiento, Metalfor desvinculó a 35 trabajadores de su planta de Noetinger, ubicada en el departamento Unión, al este de Córdoba.

Los despidos se produjeron luego de que los operarios se retiraran anticipadamente de sus puestos, con autorización, para seguir el partido de la Selección argentina frente a Egipto. Los telegramas de desvinculación llegaron mientras los trabajadores miraban el encuentro.

### El préstamo de USD 50 millones que no alcanzó

Uno de los antecedentes financieros de la compañía fue el crédito de USD 50 millones que recibió a fines de 2025 de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), el organismo de desarrollo del Gobierno de Estados Unidos.

Metalfor se convirtió entonces en la primera empresa argentina en acceder a ese tipo de financiamiento después de más de seis años de interrupción.

El préstamo fue otorgado a ocho años de plazo, con dos años de gracia, y se presentó como parte de la reactivación de los vínculos financieros entre Argentina y Estados Unidos.

Sin embargo, pese a la magnitud de los recursos obtenidos, la asistencia no consiguió revertir el deterioro económico de la compañía.

Ahora, con la apertura del concurso preventivo, la fabricante cordobesa enfrenta el desafío de reorganizar sus compromisos financieros y sostener la producción, los puestos de trabajo y su estructura comercial.

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