
CAPUTO NIEGA NEGOCIACIONES POR UN RESCATE BANCARIO DE USD 20.000 MILLONES Y ACUSA “OPERACIONES” TRAS LA SUBA DEL RIESGO PAÍS
El ministro desmintió versiones que atribuían a bancos estadounidenses la suspensión de un crédito para afrontar vencimientos de 2026. La noticia había impulsado el riesgo país a 663 puntos.
En una jornada marcada por la suba del riesgo país, el ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó las versiones que señalaban que bancos de Estados Unidos habían frenado un crédito por USD 20.000 millones destinado a la Argentina. La información, difundida por The Wall Street Journal, aseguraba que entidades como JP Morgan Chase, Bank of America y Citigroup evaluaban una línea de financiamiento de corto plazo para que el Gobierno afrontara vencimientos por USD 4.200 millones en enero de 2026. Tras la publicación, el riesgo país avanzó 5,6% y alcanzó los 663 puntos básicos.
Caputo desmintió la noticia a través de su cuenta de X, afirmando que “nunca” dialogaron con bancos sobre un rescate y atribuyó la versión a una “operación” para generar confusión. No obstante, el informe periodístico detallaba que el plan inicial había sido impulsado por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y contemplaba un esquema combinado: un intercambio de divisas por USD 20.000 millones con el Tesoro norteamericano y un financiamiento adicional del sector privado por el mismo monto.
Según trascendió, ese mecanismo no avanzó porque los bancos esperaban definiciones del Tesoro sobre garantías y colaterales. Como alternativa, se analizaba un préstamo de aproximadamente USD 5.000 millones bajo la modalidad de recompra (“repo”), donde la Argentina entregaría activos a cambio de dólares para cubrir el vencimiento de enero. Bessent había mencionado públicamente esta herramienta en octubre, planteándola como una solución de mercado para reforzar la posición financiera del país.
La evolución del riesgo país se vuelve clave para la estrategia económica oficial, que busca llevarlo a la zona de los 400 puntos para recuperar el acceso al financiamiento voluntario y refinanciar compromisos con bonistas privados. En ese marco, las tensiones generadas por las versiones y desmentidas ponen presión adicional sobre un indicador que sigue siendo central para el plan económico.