
SAL, HIDRATACIÓN Y CALOR EXTREMO: CÓMO EVITAR LA DESHIDRATACIÓN EN DÍAS SOFOCANTES
Pablo Sosa Di Benedetto explicó cómo impacta la pérdida de minerales con altas temperaturas y qué hábitos simples ayudan a mantener la energía durante la jornada.
En jornadas de calor intenso y humedad sofocante, la deshidratación se vuelve un riesgo concreto. Así lo advirtió el licenciado Pablo Sosa Di Benedetto en diálogo con FDS Radio 95.1, quien remarcó que, más allá del consumo de agua, el cuerpo necesita reponer minerales para funcionar correctamente.
El especialista explicó que al transpirar se eliminan electrolitos —minerales esenciales como sodio, potasio y magnesio— que quedan en la superficie de la piel y que, si no se retiran, pueden acelerar aún más la pérdida de líquidos. “Por eso los deportistas se secan constantemente: si la sal queda en la piel, te deshidrata más”, señaló. Recomendó utilizar una toalla húmeda para limpiar brazos, rostro y cuello, especialmente en trabajos de oficina donde el calor se vuelve más difícil de tolerar.
Sosa Di Benedetto afirmó que la hidratación debe incluir minerales desde primeras horas de la mañana. En ese sentido, recomendó incorporar pequeñas cantidades de sal marina disueltas en agua, ya que contiene un abanico más amplio de minerales que la sal común. “Tomar solo agua, mate o café no repone minerales; incluso puede hacer que orines más y te debilites”, explicó. Según detalló, un vaso grande de agua con una pizca de sal marina puede generar un “subidón energético” en pocos minutos.
La recomendación se extiende también a la actividad física y a los niños, ya que la pérdida de minerales se evidencia en la ropa manchada de blanco tras caminar o entrenar. Si esa pérdida no se compensa, aparecen síntomas como baja presión, cansancio, desánimo y la sensación de que el calor “nos supera”. Para el especialista, no se trata de que el organismo no tolere las altas temperaturas, sino de que no recibe lo que necesita para hacerlo.
Entre las sugerencias prácticas mencionó refrescar el cuerpo con toallas húmedas, utilizar hielo en la nuca para generar alivio inmediato y cuidar la hidratación antes de dormir, debido a las muchas horas sin ingerir líquidos durante la noche.
Sosa Di Benedetto, quien comparte diariamente consejos de bienestar en sus redes sociales, destacó que pequeños cambios en la rutina pueden transformar por completo la energía diaria. “Vivir mejor es posible cuando uno quiere. Solo hay que darle al cuerpo lo que necesita”, sostuvo.