
CUESTIONAN EL ACCIONAR DE LA JUSTICIA BRASILEÑA EN EL CASO DE UNA ABOGADA ARGENTINA
El padre de Agostina Páez denunció un trato desproporcionado y advirtió sobre el deterioro emocional de la joven antes de una audiencia clave en Río de Janeiro.
El 23 de marzo de 2026, en la antesala de una audiencia que definirá si Agostina Páez será elevada a juicio oral en Brasil por el delito de injuria racial, su padre, Mariano Páez, cuestionó el accionar de la Justicia de Río de Janeiro. El hombre calificó como “una locura” el pedido de 15 años de prisión impulsado por la fiscalía y describió como crítico el estado emocional de la joven, quien permanece retenida en ese país.
El caso se originó el 14 de enero, cuando la abogada argentina fue filmada realizando gestos que la justicia brasileña consideró racistas hacia empleados de un bar en el barrio de Ipanema. La difusión del video derivó en una investigación de oficio y en la presentación de tres denuncias penales por discriminación, que dieron inicio al proceso judicial en su contra.
Desde entonces, la Justicia le impuso medidas cautelares que incluyen el uso de una tobillera electrónica y la prohibición de salir de Brasil. Páez reside actualmente en un departamento alquilado en las afueras de Río de Janeiro, donde, según su entorno, atraviesa una situación de aislamiento que impacta en su estado anímico.
Mariano Páez señaló que su hija presenta un cuadro de depresión profunda y recibe asistencia de profesionales de la salud mental. Indicó además que la joven atraviesa episodios de pánico y dificultades para mantener contacto, mientras enfrenta una situación económica que definió como insostenible. También afirmó que no cuenta con apoyo del Gobierno nacional ni de la provincia de Santiago del Estero, y que el único contacto oficial fue con la Cancillería, que indicó no poder intervenir en el proceso.
La acusación se basa en tres denuncias presentadas por trabajadores del establecimiento, cuya suma podría derivar en una pena de hasta 15 años de prisión. La defensa sostiene que la imputada solo tuvo interacción directa con uno de los denunciantes y busca que pueda continuar el proceso desde Argentina. La audiencia prevista para este martes definirá si la causa avanza a juicio oral.