
SUBEN LOS PRECIOS DE LOS VUELOS EN ESTADOS UNIDOS POR EL AUMENTO DEL COMBUSTIBLE
El encarecimiento del petróleo impacta en las tarifas aéreas y especialistas recomiendan estrategias para conseguir pasajes más económicos.
Los precios de los vuelos en Estados Unidos registraron un aumento en las últimas semanas como consecuencia del encarecimiento del combustible para aviones, lo que llevó a especialistas del sector a recomendar nuevas estrategias para conseguir pasajes a menor costo.
Según datos citados por el diario La Opinión, el precio del combustible aeronáutico pasó de 2,50 a 3,88 dólares por galón entre finales de febrero y la primera semana de marzo. El incremento, que oscila entre el 50% y el 58%, impactó directamente en los costos operativos de las aerolíneas.
Algunas compañías de bajo costo comenzaron a trasladar parte de ese aumento a los pasajeros. Un análisis del banco de inversión Deutsche Bank indicó que aerolíneas como Spirit Airlines elevaron el precio de los pasajes entre 86 y 193 dólares en determinados trayectos.
Analistas del sector advierten que el alza del combustible representa un desafío significativo para la industria aérea, ya que podría provocar una reducción de rutas y una eventual caída en la demanda de viajes.
Scott Keyes, fundador del sitio de ofertas de vuelos Going.com, explicó en una entrevista con CBS que las tarifas aéreas cambian constantemente y que la relación con el mercado del petróleo aumenta la volatilidad de los precios.
Entre las recomendaciones para encontrar boletos más baratos, los especialistas sugieren monitorear páginas de ofertas, comprar con anticipación y optar por pasajes reembolsables o modificables, lo que permite volver a reservar en caso de que los precios bajen.
Expertos del sector también señalan que muchas aerolíneas todavía no han trasladado completamente el aumento de costos a los consumidores, aunque reconocen que el margen para sostener esa política se reduce a medida que persisten los precios elevados del combustible.
El incremento del petróleo representa uno de los principales desafíos actuales para la aviación en Estados Unidos, ya que obliga a las compañías a ajustar sus operaciones y podría modificar la oferta de vuelos en los próximos meses.