
URBANČ CELEBRÓ 19 AÑOS DE VIDA EPISCOPAL CON UNA MISA EN LA CATEDRAL
El obispo de Catamarca presidió una celebración de acción de gracias en la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle junto a sacerdotes y fieles.
El obispo de Catamarca, Mons. Luis Urbanč, presidió una misa de acción de gracias por los 19 años de su ordenación episcopal en la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle.
La celebración se realizó durante la mañana de este martes y reunió a sacerdotes, integrantes de instituciones eclesiales, comunidades parroquiales y numerosos fieles que participaron de la Eucaristía. También asistieron personas provenientes de la provincia de Tucumán.
Al iniciar la homilía, Urbanč expresó su agradecimiento por los años de ministerio episcopal y por el acompañamiento de quienes participaron de la celebración.
“Hoy he venido a la Iglesia Catedral, que es la Iglesia del obispo, a dar gracias a Dios por estos 19 años de vida episcopal”, expresó.
La misa fue concelebrada por varios presbíteros de la diócesis, entre ellos el rector del Santuario Catedral, Juan Ramón Cabrera; el capellán Luis Páez; el canciller y secretario de la Curia diocesana, Diego Manzaraz; y sacerdotes de distintas parroquias de la capital y del interior.
Durante su reflexión, el obispo se basó en un pasaje del Libro del Éxodo para hablar sobre el ministerio sacerdotal y la fidelidad a Dios. En ese marco recordó el episodio bíblico en el que el pueblo de Israel pide a Aarón que construya un becerro de oro mientras Moisés se encontraba en la montaña en oración.
Urbanč señaló que esa escena refleja la tendencia humana a buscar ídolos y a olvidar a Dios, y destacó la figura de Moisés como intercesor por su pueblo, incluso cuando éste había sido infiel.
También citó una reflexión del papa Benedicto XVI sobre el papel de Moisés como mediador entre Dios y el pueblo, al que los Padres de la Iglesia interpretaron como una prefiguración de Cristo.
En la parte final de su mensaje, el obispo pidió a Dios renovar su servicio pastoral con un corazón “manso y humilde”, con paciencia y misericordia para perdonar e interceder por quienes atraviesan dificultades en su camino de fe.
Asimismo, expresó su deseo de continuar mejorando en su ministerio episcopal.
“Que después de 19 años de este ejercicio episcopal, lo que Dios me dé por delante lo pueda hacer mejor”, señaló.
Finalmente, afirmó que la misión de la Iglesia no depende únicamente del esfuerzo humano, sino de la acción de Dios, y agradeció el acompañamiento de los fieles a través de la oración.